Algunas influencias sobre la poesía de Rizal
(Se publicó anteriormente en Revista Española del Pacífico, n.13, año XI - I semestre - 2001)
Brooke F. Cadwallader

Continuamos esta segunda parte del artículo del Sr. Cadwallader que reproducimos de Revista Española del Pacífico (2001: 13: 159-174). Aquí, Cadwallader refuta a algunos críticos que dicen que Rizal no tenía ninguna influencia de los poetas europeos, en particular, de los poetas españoles. Muestra pruebas en este artículo de la influencia de la poesía rizalina en las Rimas de Bécquer, y las poesías de Espronceda y otros poetas españoles.


Consideremos ahora una obra de otro poeta español, Enrique Gil Carrasco (1815-46), buen amigo de Espronceda y considerado estilísticamente semejante a éste. En los versos 208-212 de su Al Dos de Mayo, se lee:

.....…¡OH, CUAN HERMOSO ES MORIR
.....Por la patria que se adora!
.....¡CUAN PURO Y NOBLE DORMIR
.....BAJO el mármol que atesora
.....La fama y el porvenir!...

Estos sentimientos recuerdan a aquellos de la quinta estrofa del Último Adiós de Rizal:

.....…Ensueño de mi vida, mi ardiente vivo anhelo,
.....¡Salud te grita el almam que pronto va a partir!
.....¡Salud! AH, QUE ES HERMOSO CAER POR DARTE VUELO,
.....MORIR POR DARTE VIDA, MORIR BAJO TU CIELO,
.....Y en tu encantada tierra la eternidad DORMIR…

Parece incuestionable y clara la similitud entre el “¡Oh, cuan hermoso es morir/ Por la patria que se adora!” de Gil y el “Ah, que es hermoso caer por darte vuelo” de Rizal. Aparte de la obvia coincidencia en la selección de palabras y conceptos, ambos poetas hablan aquí del hermoso acto que es morir por su patria. Además, en estos mismos versos, los dos poetas se extasían ante lo bello que es estar enterrado en la preciosa tierra de su patria. En el caso de Al Dos de Mayo:

.....¡CUAN PURO Y NOBLE DORMIR
.....BAJO el mármol que atesora…

Y en el caso del Último Adiós:

.....MORIR POR DARTE VIDA, MORIR BAJO TU CIELO,
.....Y en tu encantada tierra la eternidad DORMIR…

Se ve que los dos poetas tratan sobre el idéntico tema - Rizal en una misma estrofa, y Gil en unos pocos versos consecutivos – y expresan estas ideas de modo muy parecido.

Otro poeta no muy conocido de la época romántica española es Ángel María Dacarrete (1827-1904), de estilo semejante al de Gustavo Adolfo Bécquer. En una poesía titulada A la Muerte del Poeta Arolas, escrita en 1850, leemos en la quinta estrofa, versos 1-4:

.....¡Y está sólo el SEPULCRO! acaso un AVE
.....hasta él conduce su volar perdido,
.....lo saluda al pasar con un GEMIDO
.....y sigue con ardor…

En la poesía de Rizal se encuentra las siguientes palabras (mis mayúsculas) en la séptima estrofa, versos 4 y 5:

.....…Y si desciende y posa sobre mi CRUZ un AVE
.....Deja que el AVE entone su CÁNTICO de paz.

En ambos casos estamos ante un mismo concepto: el ave que posándose sobre una tumba emite algún canto.

Pasemos ahora del Último Adiós y de los poetas mencionados en relación con éste, a otro poeta español cuya influencia sobre Rizal debió haber sido considerable: Gustavo Adolfo Becquer (1836-70). Las estrofas 1 y 2 de su Rima No. 15, nos dicen:

.....Saeta que VOLADORA
.....Cruza, arrojada al azar,
.....Y que no sabe dónde
.....Temblando se clavará;

.....HOJA que del árbol SECA
.....ARREBATA EL VENDAVAL
.....Y que no hay quien diga el surco
.....Donde a caer volverá….

Comparemos estas líneas becquerianas con la primera estrofa de otro poema de Rizal, El Canto del Viajero:

.....HOJA SECA que VUELA indecisa
.....Y ARREBATA VIOLENTO TURBIÓN,
.....Así vive en la tierra el viajero,
.....Sin norte, sin alma, sin patria ni amor….

Las semejanzas son demasiado obvias como para ser pasadas por alto. Los temas, pensamientos y sentimientos expresados más arriba por Bécquer son casi iguales a aquellos de esta estrofa de Rizal, así como son casi idénticas las metáforas. Ambos poetas comparan sus vidas a una hoja arrancada de un árbol por una tormenta (vendaval, turbión), y que cae a tierra en trayectoria imprevisible.

Al examinar las palabras empleadas (y las combinaciones de ellas), se aprecia que Bécquer escribe “voladora” en su primera estrofa mientras que Rizal usa “vuela”. Tanto Bécquer como Rizal dice “hoja” y “seca”, y en ambos casos, “seca” modifica “hoja”. Bécquer escribe “arrebata el vendaval” y Rizal dice “arrebata violento turbión (vendaval y turbión son prácticamente el mismo concepto). Es curioso también que en los dos poemas comparados aquí, aparezcan todas estas palabras y combinaciones de ellas en una única estrofa (salvo “voladora” que en el caso de Bécquer aparece en la estrofa anterior).

En su Rima No. 38, Bécquer comienza así:

.....VOLVERÁN las oscuras GOLONDRINAS
.....En tu balcón sus NIDOS a colgar,
.....Y otra vez con el ala a sus cristales,
.....Jugando llamarán…

Una idea muy parecida con palabras a veces casi idénticas es expresada en el susodicho poema rizalino, El Canto del Viajero, sexta estrofa:

.....…VOLVERÁ el peregrino a su patria,
.....Y a sus LARES tal vez VOLVERÁ,
.....Y hallará por doquier nieve y ruina
.....Amores perdidos, sepulcros, no más…

Ocioso sería explicar la similitud entre “nidos” y “lares”. Examinemos algunas estrofas de El Canto del Viajero y Rima No. 38:

.....Volverán las oscuras golondrinas
.....En tu balcón sus nidos a colgar,
.....Y otra vez con el ala a sus cristales,
.....Jugando llamarán;

.....Pero aquellas que el vuelo refrenaban
.....Tu hermosura y mi dicha a contemplar;
.....Aquellas que aprendieron nuestros nombres,
.....Ésas…¡no volverán!

.....Volverán las tupidas madreselvas
.....De tu jardín las tapias a escalar,
.....Y otra vez a la tarde, aun más hermosas,
.....Sus flores abrirán;

.....Pero aquellas cuajadas de rocío,
.....Cuyas gotas mirábamos temblar
.....Y caer, como lágrimas del día….,
.....Ésas…¡no volverán!

...Gustavo Adolfo Bécquer

Compárese con el texto del Canto del Viajero, estrofas 1, 2, 4 y 6:

.....Hoja seca, que vuela indecisa
.....Y arrebata violento turbión,
.....Así vive en la tierra el viajero,
.....Sin norte, sin alma, sin patria ni amor.

.....Busca ansioso doquiera la dicha
.....Y la dicha se aleja fugaz:
.....¡Vana sombra que burla su anhelo!...
.....¡Por ella el viajero se lanza a la mar!...

.....…Una tumba quizá en el desierto
.....Hallará, dulce asilo de paz,
.....De su patria y del mundo olvidado…
.....¡Descanse tranquilo, tras tanto penar!...

.....…Volverá el peregrino a su patria,
.....Y a sus lares tal vez volverá,
.....Y hallará por doquier nieve y ruina
.....Amores perdidos, sepulcros, no más….

...José Rizal

Una vez más los sentimientos en ambos poemas son muy parecidos, como lo es el estilo en general. Las estrofas son de cuatro versos cada uno y (salvo la última palabra del segundo verso de cada estrofa de Bécquer) los dos poemas se caracterizan por la ausencia de rima.

Finalmente, echemos un vistgazo a las estrofas 7 y 8 del Canto del Viajero de Rizal:

.....…Ve, viajero, prosigue tu senda,
.....Extranjero en tu propio país;
.....Deja a otros que canten amores,
.....Los otros que gocen; tú, vuelve a partir.

.....Ve, viajero, no vuelvas el rostro,
.....Que no hay llanto que siga al adiós;
.....Ve, viajero, y ahoga tus penas;
.....QUE EL MUNDO SE BURLA DE AJENO DOLOR.

Comparemos esto con el Canto IV de El Diablo Mundo de Espronceda, versos 3269-3277:

.....…Siempre en eterna tempestad, impura
.....Mar donde el mundo su sobrante arroja
.....Lucha náufrago el hombre a la ventura
.....Sin puerto amigo que en su mal le acoja;
.....Pechos que endureció la desventura
.....Y que el castigo de ìedad despoja,
.....Cada cual de su propio pesar lleno,
.....NADIE SE DUELE DEL DOLOR AJENO
.....Y ¿en qué parte del mundo, entre qué gente….

Las semejanzas en los dos poemas, en lo que respecta a las ideas son bien patentes, como también los son las palabras escritas aquí [que hemos puesto] en mayúsculas, y son estas especialmente destacadas en el caso de Rizal puesto que constituyen la última línea del poema. Es interesante que aquí, una vez más, aparezca el mismo tema, tanto en el Canto del Viajero de Rizal como en el trozo del poema de Espronceda citado en el párrafo anterior – el de una vida de trayectoria imprevisible.

Más arriba hemos demostrado que las palabras “tersa frente”, que apaecen en la cuarta estrofa del Último Adiós de Rizal, están presentes también en la línea 1534 del Canto II a Teresa de Espronceda. Aparecen estas palabras una vez más en otro poema de Rizal, A la Juventud Filipina, en el primer verso de la primera estrofa:

.....¡Alza tu TERSA FRENTE,
.....Juventud filipia, en este día! …

Es decir que un concepto utilizado por Espronceda aparece no sólo en uno, sino en dos poemas de Rizal. Además, en A la Juventud Filipina, décima estrofa, versos 4 y 5 se lee lo siguiente:

.....…Que con AMANTE ANHELO
.....La ventura te envía y el consuelo.

En el Canto II a Teresa escribe Espronceda en las líneas 1568-69:

.....…la ansiada cita que en llegar se tarda
.....al impaciente y AMOROSO ANHELO…

Según Sabino J. Águila en su libro Poems of Dr. José Rizal (pág. 4), sólo tenía 15 años Rizal cuando escribió A la Juventud Filipina, lo que implicaría que, de ser cierto, Rizal conocería las obras de Espronceda desde muy tierna edad.

Un detalle tal vez de menor importancia, pero sí interesante de todas maneras, aparece en el mismo libro de Águila un lema al principio del poema:

.....¡Crece, oh
.....TÍMIDA FLOR!

El tropo “tímida flor” se aparece también en el poema La Mariposa (v. 5-6) de Gil y Carrasco:

.....…Que veleidosa y ligera,
.....La TÍMIDA FLOR de abril…

Volvemos a Bécquer y vemos más comparaciones con la poesía Mi Retiro de Rizal. En la octava estrofa del poema rizalino, leemos:

.....…Diz que cuentan del mundo la primera alborada,
.....del SOL el PRIMER BESO que su seno ENCENDIÓ,
.....cuando miles de seres surgieron de la nada,
.....y el abismo poblaron y la cima encumbrada
.....y do quiera su BESO fecundante estampó…

Comparemos lo anterior con la Rima No.18 de Bécquer. Observemos la primera estrofa:

.....¡Qué hermoso es ver el DÍA
.....coronado de fuego levantarse,
.....y a su BESO DE LUMBRE
.....brillar las olas y ENCENDERSE el aire!...

El simbolismo es similar en ambos casos y los tropos casi idénticos. Remitámonos nuevamente a la vigésima estrofa de Mi Retiro de Rizal:

.....…Y después, cuando quise, GOLONDRINA cansada,
.....al NIDO de mis padres y de mi amor VOLVER,
.....rugió fiera de pronto violenta turbonada:
.....vénse rotas mis ALAS, deshecha la morada,
.....la fe vendida a otros y ruinas por doquier…

Así, hemos puesto en mayúsculas ciertas palabras destacadas porque nos retrotraen de nuevo a la primera estrofa de la Rima No.38 de Bécquer:

.....VOLVERÁN las oscuras GOLONDRINAS
.....En tu balcón sus NIDOS a colgar,
.....Y otra vez con el ALA a sus cristales,
.....Jugando llamarán;….

Hasta donde hemos podido comprobar, dada la necesaria brevedad de este estudio, que hay dos grupos estilísticos de poetas cuyas obras evidentemente influyeron fuertemente sobre los poemas de Rizal aquí discutidos: el de Espronceda – que incluye a Gil y Carrasco – y él de Bécquer – que incluyen a Guillermo Blest Gana y a Decarrete. Seguramente habrá otros.

Teófilo del Castillo, en su libro A Brief History of Philippine Literature, dice que Rizal en sus escritos no dio muestras de influencias europeas. En un reciente documental televisivo se expresó la opinión de que Rizal no se interesó por ningún escrito español. Creemos que con las comparaciones de los poemas que hemos estudiado, estas afirmaciones pudieran ser matizadas.



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Tomo XII, no.3
Otoño 08

Director: Edmundo Farolán



En este número:

Algunas influencias sobre
la poesía de Rizal (2a parte)

Brooke F. Cadwallader

Los escritores cebuanos
Edmundo Farolán

Evolución e historia
de la Academia Filipin
a

Relaciones diplomáticas
mexicano-filipinas

Guillermo Gómez Rivera

Dos poemas de Marra Lanot
y una entrevista

Andrea Gallo

¿Será verdad?
MInguín Fernández

Carta a la Juventud Fiipina
Patricio Agustín Iglesias



FONOTECA DEL ESPAÑOL
EN FILIPINAS
Número Tercero

I. Vida de Carmen Madrid Murillo, manileña de Intramuros
II. Carta de G. Gómez Rivera
III. Conversaciones
IV. Álbum
Isaac Donoso Jiménez


BIBLIOTECA
DE CRÍTICA LITERARIA FILIPINA

Número Cuarto

Prosa Barroca Filipina:
«Exordio á la Narrativa [1733]»

Introducción y edición de
Isaac Donoso Jiménez








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