Carta a la Juventud Filipina



Mis estimados hermanos filipinos, en especial los jóvenes:

........El Océano Atlántico, en lugar de separar al Viejo y al Nuevo Mundo, los une. Más allá de innúmeros errores y excesos pretéritos, el vínculo entre ambas comunidades es inquebrantable. Las noticias, que parecen no conocer fronteras, viajan de un pueblo al otro con la misma velocidad que los textos se envían a través de las últimas tecnologías digitales. Las personas, sean académicas o legas; migrantes o simples turistas; parecen ir y venir con la misma velocidad que los aviones terminan de despegar de un país y logran aterrizar en otro. Bienes de toda clase, incluso vinculados con la cultura, cruzan las aguas con la misma velocidad que los últimos transatlánticos unen los puertos más distantes.

........El Océano Pacífico, en cambio, parece no conocer de estos adelantos. Valga como ejemplo la frialdad de las relaciones entre Filipinas y los demás miembros de la antigua Capitanía General homónima e Hispanoamérica. Son pocas las veces que llegan novedades, y casi siempre relacionadas con fenómenos meteorológicos. En cuanto a personas, nunca he visto a un filipino. Si llegan productos, son de multinacionales.

........¿Qué es lo que ha ocurrido? ¿Acaso no hay elementos comunes? Las danzas y la literatura lo desmienten. ¿Fue intrascendente la herencia hispánica en Filipinas? Los símbolos nacionales de la Primera República, la acción de la Iglesia Católica y los numerosos hispanismos en los idiomas vernáculos lo refutan.

........No es mi objeto analizar las razones del retroceso del español en Filipinas; la extensión de la materia y su complejidad lo vuelven difícil para la brevedad de esta epístola y los limitados conocimientos de que dispongo. En calidad de autocrítica, me inclino a sostener que una parte de la culpa debe de haber sido de Hispanoamérica, con su grave omisión. Pero, como ya dije, mi intención es otra. Es invitarles a redescubrir nuestro legado común, desde la lengua hasta la religión y de la música a la gastronomía. Me dirijo en particular a los jóvenes, de quienes dependerá esta decisión crucial. O mantener el statu quo, considerando que nada debe modificarse o, por el contrario, fortalecer los lazos con los hermanos americanos.

........Mi mayor saludo desde Argentina a todos ustedes, que hago extensivo a los demás pueblos de la antigua Capitanía General, y el más grande de los respetos por la vía que tomen.

........Con profundo afecto,
........Patricio Agustín Iglesias





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Tomo XII, no.3
Otoño 08

Director: Edmundo Farolán



En este número:

Algunas influencias sobre
la poesía de Rizal (2a parte)

Brooke F. Cadwallader

Los escritores cebuanos
Edmundo Farolán

Evolución e historia
de la Academia Filipin
a

Relaciones diplomáticas
mexicano-filipinas

Guillermo Gómez Rivera

Dos poemas de Marra Lanot
y una entrevista

Andrea Gallo

¿Será verdad?
MInguín Fernández

Carta a la Juventud Fiipina
Patricio Agustín Iglesias



FONOTECA DEL ESPAÑOL
EN FILIPINAS
Número Tercero

I. Vida de Carmen Madrid Murillo,
manileña de Intramuros

II. Carta de G. Gómez Rivera
III. Conversaciones
IV. Álbum
Isaac Donoso Jiménez


BIBLIOTECA
DE CRÍTICA LITERARIA FILIPINA

Número Cuarto

Prosa Barroca Filipina:
«Exordio á la Narrativa [1733]»

Introducción y edición de
Isaac Donoso Jiménez








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