Cartas de nuestros lectores


1o de octubre de 2012


Me gustaría saber hasta qué punto o qué tan orgulloso se siente un filipino, de haber sido una colonia hispana y haber tenido al español como lengua oficial en su momento. Hay tantas preguntas en mi mente y me es difícil comprender por qué en tan pocos años se perdió ese lazo entre Filipinas y México. Muy pocos valoran y saben la importancia y el intercanbio que hubo entre estas dos maravillosas naciones. Somos tan parecidos en infinidad de tradiciones, costumbres, razgos físicos y no sé si el filipino actual se enorgullezca de estas características. Yo como mexicano sí me enorgullece y también me duele que no tengamos o nos una el mismo lazo de hermandad que hubo en un pasado. Espero respuesta y sigamos en contacto.

Atentamente,
Félix Barrios.


5 de octubre de 2012

Es de mucha importancia para mí el haber recibido contestación por parte de usted y su equipo. Espero seguir en contacto con ustedes. Es un honor para mí el que publiquen mi carta anterior en su revista. Quisiera verla ya publicada pero seré paciente.

Depués de este cprtp preámbulo compartiré una experienciainolvidable, la cual quisiera repetir muchas veces más. Corría el verano del año 2005 después de 28 horas de vuelo desde la Ciudad de México, siendo las 6:00 pm, estaba aterrizando en el aeropuerto internacional de Manila “Ninoy Aquino” un poco nervioso, y por qué no decirlo, un poco asustado, pues era la primera vez que estaba tan lejos de casa. La razón de mi visita era asistir y supervisar la instalación de unas butacas (silla reclinables) en un cinema en Shangri-La Plaza en la ciudad de Mandaluyong. En cuanto recogí mi equipaje de trabajo, no sabía adónde dirigirme. Me detuve y comencé a tranquilzarme, pues si no lo hacía, solo empeoraría mi nerviosismo. Me dirigía a un módulo de información para preguntar la salida porque habría alguien del hotel que me recogería. Al llegar a la salida me encontraba entre una multitud que espera encontrar a sus familiares o conocidos. Mi sorpresa fue que no demoré mucho al ver un cartelón con mi nombre. Inmediatamente me dirigí hacia él. Muy amable se presentó y me dijo que en ese momento era su responsabildad llevarme con bien hasta el hotel, lo cual le agaradecí y en ese momento me di cuenta de la hospitalidad que caracteriza a los filipinos.

Mi estancia en Filipinas sería de entre doce a quince días, tiempo en el cual terminaría mi trabajo, pero debido al buen trato y al interés de conocer cada día más y más sobre esta hermosa nación, mi estadía se prolongó quince días más, haciendo un mes completo en el cual tuve la oportunidad de hacer infinidad de amigos entre los que recuerdo con mucho cariño: a Emil Machica. Albert Ventura, Kim Rodríguez entre otros. Tiempo en el cual tuve la oportunidad de visitar Intramuros en tres ocasiones, la cosmopolita Makati, la Universidad de Manila, Arraneta, Cubao, Rizal Park, caminar por las noches Roxas Blvd. y la avenida de Ayala. Visitar la infinidad de plazas llamadas ahora malls: Mega Mall, Shagri-la, y tantos má que no recuerdo nombres ahora. Mi comida preferida: kare-kare, bicolay express y refrescarme todas las noches con esa gran cerveza San Miguel Beer, y tantos lugares más que sería difícil mencionar todos. Lamentablemente tenía que llegar el día de decir adiós a tan hermosa gente y estupenda ciudad, a la cual no dudaría en regresar. He tenido la fortuna de conoçer o†ros países los çuales admiro y respeto también, y en verdad lo digo—ninguno como Filipinas que robó mi corazón. Por eso doy gracias que encontré esta publicación y deseo seguir en contacto durante mucho tiempo y seguir intercambiando puntos de vista. Les agradezco una vez más.

Por ahora me despido no sin felicitarlos por su labor deseando que la gente se concientice y valore su pasado y se sientan tan orgullosos como este extrajero que lleve en alto su patria.

Att., Félix Barrios
PD. Wow!! Pilipinas. Biahe tayo


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Tomo XVI, no.2,
Verano-Otoño 2012
,

Director: Edmundo Farolán
Isaac Donoso Jiménez
Subdirector, Redactor




En este número:

Perro Berde
o la persistencia de la cultura hispanofilipina

Antonio García Roger

Roberto Blanco Andrés,
El Estado en Filipinas:
Marco político
y relaciones internacionales
(1986-2010)

Isaac Donoso Jiménez

Antipoesías
Guillermo Gómez Rivera

Romancero sentimental
Esperanza Lázaro Baxter

Oda al mantón,
Fuga en sol menor

Edwin Agustín Lozada

BIBLIOTECA DE CRÍTICA
LITERARIA FILIPINA
NÚMERO OCTAVO

Las colecciones de clásicos hispanofilipinos
Isaac Donoso Jiménez

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