Cartas de nuestros lectores


De: Miguel Rodríguez Artacho
A: edfarolan@yahoo.com
Enviado: Sábado, 30 de enero, 2010

Estimado D. Edmundo,

Soy profesor universitario residente en Madrid y contacto con Vd. para transmitirle mi felicitación por su Revista y por las actividades que organiza, y para comentarle una iniciativa que he impulsado en mi Universidad, y que considero de interés para los hispanohablantes en Filipinas.

Por motivos familiares (mi esposa es filipina) he tenido gran interés en conocer lo que de la herencia hispana queda en Filipinas, nuestra historia común y los lazos que nos unen. En mi caso, pertenezco a universidad con vocación internacional y con presencia en América, Europa, y Africa (www.uned.es). Pues bien, motivado por el deseo de impulsar una presencia de la UNED en Filipinas, recientemente organicé un almuerzo con el Rector de mi universidad D. Juan Gimeno, y otros invitados como el Director de Casa Asia Madrid, D. Fernando Delage (http://www.casaasia.es), el Presidente de la asociación de descendientes de los héroes de Baler, D. Jesus Valbuena (http://www.baleria.com), el Vicerrector adjunto de relaciones internacionales de la UNED, D. Fernando Monge y yo mismo. El objeto de la reunión era el de incluir a Filipinas en el foco de atención de una universidad con tanta vocación internacional como la UNED, y en el que propusimos realizar algunas iniciativas y presentarlas en la Tribuna Hispano Filipina (2010) que Casa Asia celebra anualmente.

En este caso, la UNED una de las propuestas que va a presentar es la de formar profesores de español. La formación de profesores impulsará y dará apoyo a su vez a la iniciativa de la presidenta Aquino de devolver el español a las aulas escolares. El próximo día 23 de febrero, coincidiendo con esta Tribuna y con la presencia del Ministro de Educación de Filipinas en Barcelona, trataremos de impulsar esta idea. La representación de a UNED correrá a cargo del Vicerrector adjunto D. Fernando Monge y yo asistiré en calidad de subdirector de relaciones institucionales de mi Escuela (ETSI Informática, UNED).

Con esta perspectiva, y considerando que compartimos la esperanza de que el español tenga una presencia creciente en Filipinas, le pregunto si esta iniciativa que hacemos desde la UNED tendría buena acogida entre los hispano hablantes filipinos y si podría dársele una difusión adecuada entre las personas que Vd. considere oportunas a esta propuesta, una vez que se haya oficializado. El hecho de que en Manila se cree también una expectativa hacia el interés de la UNED por este primer paso, (y sin descartar en el futuro otras iniciativas y quizás si hay demanda por las titulaciones españolas, una sede en Manila con presencia permanente) es tan importante o más como el crear el interés desde España. En este sentido lo que le quiero transmitir es que mi modesto impulso pueda ser recíproco, ya que esto daría motivos para profundizar en todo lo posible desde ambos lados. Me consta, a través de D. Jesús Valbuena, que el Senador Edgardo Angara es un gran conocedor de España y que apoyaría una iniciativa en este sentido. Yo por mi parte, si Vd. considera conveniente que estemos en contacto, le mantendré informado de las iniciativas que finalmente se oficialicen y de las notas de prensa que en su caso pueda emitir mi universidad, sin perjuicio de que contacte directamente con el vicerrectorado de relaciones internacionales de la UNED para tener información de primera mano.

Concluyo aquí mi correo con el deseo de que con esto que le cuento podamos estrechar un poco la cultura y los lazos entre nuestros países hermanos.


Un saludo afectuoso,
Miguel Rodríguez Artacho
UNED




De: Guillermo Gomez-Rivera
A: Edmundo Farolán
Enviado: Miércoles, 31 de marzo, 2010

Estimado Director, Revista Filipina:

ALGO SOBRE LA ACADEMIA FILIPINA CORR. DE LA R.A.E.

Para aquellos que se interesan por saber de la suerte de la Academia Filipina en el tiempo presente, un servidor, como su miembro más antiguo, se ve precisado a publicar una carta suya, fechada el 18 de octubre de 1998, al que ahora se denomina su “Director Honorífico”, José Rodríguez Rodríguez que, también, es ahora el controversial Director del Instituto Cervantes de Manila.

Un servidor se vio compelido a escribir una carta porque en la “Memoria de la Academia Filipina, Sesión del 19 de septiembre de 1998, 47 Juan Luna Street, Makati”, el mencionado José Rodríguez Rodríguez mandó poner en su Ítem. 2 “que el Sr. Guillermo Gómez Rivera, por no poderle informar, no pudo asistir.”

A lo largo de los 25 años, más o menos, en que el José Rodríguez Rodríguez se estila como el Director de esta Academia Filipina, el mismo siempre se ha cuidado de no avisar a un sevidor, como a los socios más antiguos que él, a las supuestas sesiones que él, por su cuenta, organiza en su propia residencia donde luego dice: “9. Por su carácter especial, no hay “votación” en el sentido de la palabra, cuando se reúnen los académicos numerarios, sino que en las sesiones de la Academia siempre se aprueban medidas o resoluciones por medio de un acuerdo “amistoso.”

En aquellas fechas, la Academia Filipina, así nos lo dio a entender José Rodríguez Rodríguez, era una “Corporación debidamente registrada según la SEC o las leyes del gobierno filipino por lo que se tendrían que cumplir con ciertas obligaciones como presenter una contabilidad anual de sus fondos y hacer memoria de sus actos”,” como así debe proceder el que encabeza una corporación debidamente registrada y gerenciada.”

El Sr. José Rodríguez Rodríguez también andaba diciendo que la Academia Filipina “es una asociación de amigos” por lo que se atreve a poner lo que el arriba citado Número 9 nos dice con bastante descaro.

Pero una pesquiza hecha por EFE, y publicado luego por EL PAÍS y LA RAZÓN de Madrid (España), ha demostrado que nunca cumplió, José Rodríguez Rodríguez con estas obligaciones por el que la Academia Filipina “no tiene licencia para funcionar”. Esta noticia, ampliamente publicada en España, es una vergüenza irreparable para todos los que son miembros de esta corporación como para todo lo que representa esta Academia, cual es el idioma español, en Filipinas.

Desde luego que tanto la Presidente Gloria Macapagal Arroyo, como el Ministro de Asuntos Exteriores de Filipinas, Don Alberto Rómulo, que por intervención del Cardenal Jaime L. Sin se hicieron miembros supernumerarios de esta Academia Filipina, todavía no saben lo que le sucedió a esta corporación en manos de José Rodríguez Rodríguez que, por su lado, dice que es “un íntimo amigo de estos altos oficiales del gobierno filipino”. Esta anarquía, o desorden, adredemente impuesta sobre esta venerable institución del idioma español en Filipinas, ha permitido que José Rodríguez Rodríguez se mantenga, de forma muy cuestionable, como Director, y ahora su “Director Honorífico”, por la friolera de 24 años, aprovechándose de la confianza cuando no la tolerancia, de sus socios filipinos.


Guillermo Gómez Rivera
Academia Filipina


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Tomo XIV, no.1,
Primavera 2010


Director: Edmundo Farolán




En este número:

Editorial

Acuerdo para conseguir
que el español
sea lengua co-oficial en Filipinas

Semanario de Filipinas


Programa Amigos
Julio A. García Carracedo


Diccionario
Tagalog-Español-Inglés
de Joaquín P. Blasco y Alba, DC

Edmundo Farolán


Unas notas sobre la historia
de los chinos cristianos
de Filipinas

Guillermo Gómez Rivera


En la línea del horizonte:
un nuevo poemario filipino
en español
de Daisy López

Ana-María Nieto Del Villar


Dos poemas:
Bulerías, Martinete

Edwin Agustín Lozada


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