Cartas de nuestros lectores





Jueves, 4 de junio de 2009

Hola, que tal, mi nombre es Fabiola Moreno, soy boliviana y actualmente me encuentro en México preparando mi tesis en restauración, ahora que me encuentro "más" cerca de Filipinas, me gustaria poder visitar su fascinante país, ese había sido siempre mi sueño, desde que estaba en Bolivia, pero desde allá las distancias son más grandes y el pasaje muy caro.
 
Su revista me pareció muy interesante y es muy importante difundir los lazos einfluencias mutuas que existen entre México y Filipinas.
 
Gracias
 


 
Sr. Director, Revista Filipina:
Durante los años (1800 hasta 1896) del movimiento independista en contra de España, es verdad que muchos filipinos ilustrados estaban muy resentidos en contra de los peninsulares.
 
La misma masonería traida de España, por el Gran Oriente Español, es la que sembró el odio isleño en contra de España. De hecho, el Katipunan, o KKK, sociedad indígena tagala que encabezaba el movimiento revolucionario en contra de España, era una logia masónica adherida al Gran Oriente Español.
 
La masonería española estaba en contra del clero católico español que dominaba la situación en Filipinas. Se pedía la expulsión de los frailes españoles y sus órdenes religiosas.

     (Personalmente creo que las órdenes religiosas también tenían su ración de culpa y excesos. Así siempre me lo decía mi abuelo paterno que era miembro de la masonería. Sin embargo, un servidor no es miembro de la masonería, aunque la estudió con ayuda de su referido abuelo paterno que luego se declaró "durmiente" (q.e.p.d.). Por eso, servidor  imparcialmente considera a la masonería como la otra fuerza que estaba en guerra con esa otra fuerza que se llama el catolicismo, dentro del contexto filipino de aquella época. Y esa guerra entre estas dos fuerzas bien podría seguir adelante  hasta nuestros días.)
 
Pero aparte de todo eso, es un hecho que la revolución filipina contra España, tal como nos lo declara el mismo Presidente Emilio Aguinaldo de la Primera República de Filipinas de 1896 hasta 1900, fue obra de la masonería española que luego fue secundada y sustituida por la masonería angloamericana en su nefasto trabajo de deshispanizar a los filipinos, mediante la férula absoluta que se adquirieron sus representantes sobre el departamento de educación de Filipinas en 1900. Y desde ese mismo departamento, vinieron  privándoles a los filipinos de habla hispana el aprendizaje por parte de sus hijos de este idioma, como el uso, el cultivo y la enseñanza del español por su cuenta a pesar de que este idioma seguía siendo oficial desde la ley orgánica filipina de 1935 hasta la de Marcos de 1973.

Creo que una persecución parecida, o que se haya hecho en la misma medida,  nunca se verificó sobre los sefarditas que siquiera mantuvieron el español en sus ritos como en sus enseñanzas religiosas. Pues en el caso de los filipinos, se les prohibió hasta la misa en español y se multaban a todos los niños filipinos cinco centavos por cada palabra española que profiriesen dentro de cualquier escuela pública de estas islas bajo la dirección de los Secretarios de Instrucción norteamericanos que supuestamente eran muy tolerantes, liberales y democráticos.

De paso, se debe saber que es un hecho que el Gran Oriente Español obedecía a la Madre Logia de la Masoneria WASP usense en Charleston, Atlanta, EE.UU. 
 
Wenceslao E. Retana, en su libro FOLLETOS FILIPINOS, - IV, 'REFORMAS y OTROS EXCESOS, Madrid, 1890, (publicado por la imprenta de M.Minuesa de los Ríos, impresor de la Gaceta de Madrid, Miguel Servent, 12, telefono 651)  nos explica acabadamente  las causas del resentimiento filipino en contra de los de la Península, y su Gobierno, en aquel tiempo.

Pero una vez liquidada la presencia española en estas islas por la invasión y la ocupación militar WASP usense, seguidamente se estableció un rígido y cruel gobierno militar entre 1898 hasta 1913, (hasta desarraigar a la Primera República de Filipinas o el movimiento del 98) cuando precisamente se inició entre los filipinos de origen español, y entre los españoles que optaron por quedarse en Filipinas, un gran MOVIMIENTO DE RECONCILIACIÓN con España, encabezado por el periodista criollo, español hasta el fin, Don José Romero Salas. Y la reconciliación  se consiguió plenamente. Con esa reconciliación plenamente conseguida, el idioma español floreció literariamente y se extendió más aun en todas estas islas cuando se leía en la prensa que tenía y en los editoriales que se organizaron.
 
Y era cuando los WASP usenses decidieron usarle a José Rizal y sus obras, inculcándolas sobre las incautas nuevas generaciones de filipinos, a quienes empezaban a educar, o a des-educar, en inglés, con el objetivo de aguar esa reconciliación conseguida y  ya establecida entre españoles y filipinos que vivían de las dos o tres primeras décadas de los 1900.

Tenemos mucha literatura que detalla esa triunfante reconciliación filipino-hispana en forma de libros de poesía, novelas, obras de teatro y ensayos escritos por autores filipinos. Libros como Cantos a España por Flavio Zaragoza Cano, de Iloilo y Ya Hablo Español por José Sédano y Por el lenguaje y cultura españoles de Tirso de Irrureta Goyena de Manila, muy precisamente  señalan esa reconciliación obtenida con España. Por falta de espacio, dejamos de detallar otras obras parecidas en su tema publicadas entre 1902 hasta 1970.

Y como todas estas obras citadas están escritas en español, el gobierno WASP usense, se empeñó en prohibir el uso, la enseñanza y el apredizaje de este idioma, para que dichas obras no fuesen leídas y bien entendidas por los lectores jóvenes de este país. La campaña official y gubernamental en contra del uso del idioma español se retrata muy bien en el artículo No. 22. titulado la "Castellanfobia Oficial" que en incluimos en nuestro trabajo, El Idioma Español en el Mundo. Manila, 2008.  
 
Los WASP usenses muy adredemente instituyeron en las escuelas filipinas, mediante la enseñanza de la intervenida historia Filipina, el odio a España sin atenuantes. El odio en contra del español se inculcaba sistemáticamente. Y no les importaba si el español era liberal, católico, masón, republicano, socialista, comunista, monarquíco, separatista. Por meramente ser español ya se le odiaba. Y con él, se odiaba más y más su cultura y su lengua. Hasta ahora, ese odio todavía se enseña mediante los obligados libros de texto de las asignaturas cívicas, sociológicas y de historia.
  
Eso, además de prohibir el español mediante su supresión injusta y descalabrada. Y esa supresión draconiana, nos dicen ahora, que es hasta, supuestamente, legal.
 
Es tan solamente bien reciente, tras la proclama de la Presidente Gloria M. Arroyo, que se está empezando a tolerar el uso público del español porque se ha decretado su enseñanza opcional en las escuelas secundarias del actual gobierno. Veremos lo que pasará a esas asignaturas cuando la Presidente Gloria M. Arroyo termine su tenencia presidencial. ¿Continuarán existiendo?  

 
RÍANSE SI QUIEREN, PERO SERVIDOR INSISTE EN SU DERECHO.
 
Por un lado y modestias aparte, y para que sirva de algo como un ejemplo inmediato y actual aunque parezca hasta cómico, un servidor escribe hasta ahora sus cheques en español y no han sido pocas las veces en que los bancos han querido desautorizar los cheques de un servidor por estar escritos en español cuando servidor bien sabe que el personal filipino de dichos bancos entiende los números españoles porque son los mismos  en tagalo y en bisaya.

Un servidor ha tenido que ir varias veces a distintos  bancos para mostrarles el Decreto de Marcos por el que se tolera hasta ahora el uso oficial del español. Y para hacer precisamente eso, un servidor tiene que dedicar esfuerzos, tiempo y dinero para sencillamente luchar para que se le deje escribir su talonario, o sus cheques en español.
 
Ni la Embajada de España aquí, ni el Instituto Cervantes de Manila, les aseguro, escriben sus cheques en español. Y hasta un tiempo a esta parte, expedían sus invitaciones oficiales en inglés postergando de esa manera el uso del español en medios tan sencillos como lo es un cheque o una tarjeta de invitación. 

Hasta en ese plano hay que luchar. Y por hacerlo, un servidor tiene que correr el riesgo de que se le llame fanático, cuando tan solamente quiere valerse de su libertad personal de escribir sus cheques en español porque se trata de su propio dinero que se lo cuenta y contabiliza mejor en español. ... .

Diganme ahora, los amigos en este foro, si eso de impedirnos a escribir nuestros cheques en español, no es persecución del uso del idioma español hasta a estas alturas.
 
Ríanse si quieren de esta nota que parece personal, pero tan solamente queremos ser consecuentes con nosotros mismos.

(En otro artículo sobre el tagalo, señalo cómo los WASP usenses colonialistas
utilizaron hasta el uso oficial y la enseñanza obligatoria del idioma tagalo, depurandolo de sus hispanismos, para que sirva de otro arma en contra del uso popular del idioma español por la mayoria de los filipinos de décadas anteriores.)
  
Guillermo Gómez Rivera


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Tomo XIII, no.2,
Verano 2009


Director: Edmundo Farolán




En este número:


¿Desengaño o
reconciliación?
Ángel Brichs Papiol


....Y el Señor desembarcó

en Filipinas
Juan Hernández Hortigüela


El orgullo de Melitón
(Un relato de amor

en las lejanías)
Maria Dolores Tapia del Río


Junta con

el embajador Luis Arias
Guillermo Gómez Rivera


Reconocimiento flamenco
Guillermo Gómez Rivera


Notas lingüísticas

hispanofilipinas
Edmundo Farolán

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