LAS PRIMERAS DE FILIPINAS
Carlos A. Font Gavira

Leo con detenimiento e interés la noticia que revela el arribo a Huelva del primer grupo de mujeres filipinas al objeto de incorporarse como trabajadoras temporeras contratadas en origen a las labores agrícolas de la recolección de la fresa y la naranja. Hay varias lecturas que se pueden realizar de este acontecimiento.

El primero, el más importante desde el punto de vista económico y social, es el ejemplo que transmite de una inmigración legal, ordenada y eficaz. Nuestro mercado de trabajo necesita de inmigrantes pero basado en el modelo onubense de contratación en origen o inmigración circular, similar al que también se está llevando a cabo con el Gobierno de Senegal, mediante el que ya se han incorporado a las labores agrícolas de la provincia de Huelva un total de 745 mujeres senegalesas.

Este es el modelo en inmigración que hay que seguir, nada de regularizaciones masivas y demagogias de partido, sino un flujo de personas con necesidad de trabajar y en pleno acuerdo con sus países de origen. El caso de las trabajadoras filipinas en Huelva nace del compromiso adquirido por el municipio de Almonte y la presidenta filipina, Gloria Macapagal, en su visita a España hace unos años.

No se nos debe escapar los lazos históricos, culturales y sentimentales que han unido a España con las islas Filipinas, esa perla asiática que compartió imperio con América y que tan pronto olvidamos después del desastre de 1898. Los vínculos de Almonte con Filipinas van más allá puesto que un vecino almonteño, José Jiménez Berro, fue uno de los treinta y tres héroes españoles que resistieron el asedio de las tropas tagalas en la iglesia de Baler; los conocidos por la Historia como “los últimos de Filipinas”.

Con estos antecedentes se ha procedido en Almonte a la reconstrucción de una réplica de la iglesia de Baler donde resistieron los españoles y a la inauguración de un centro cultural hispano-filipino para aunar las relaciones entre España y el país asiático. La verdad que esta noticia me ha causado agrado y satisfacción por ver como estas trabajadoras filipinas conservan apellidos españoles signo del pasado español de su país y, en esta ocasión, a través del trabajo común se une a los pueblos por mayor que sea la distancia.



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Tomo XV, no.4,
Invierno 2011-12

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En este número:

Editorial

Las primeras de Filipinas
Carlos A. Font Gavira

Inicial geoestrategia
de España en Filipinas

Carlos A. Font Gavira

LILI,
comedia en un acto (1916),
por Buenaventura Rodríguez

María Vanessa Afonso Pérez

Fernando María Guerrero
(1873-1929):
poeta y periodista hispanofilipino
de escisiones.

Manuel García Castellón

La obra de España
y sus frailes misioneros
en Filipinas según juicio de los que visitaron estas islas
en los siglos XIX y XX

Guillermo Gómez Rivera

Dalaga, joven poesía
escrita por filipinas

Universidad Normal de Filipinas )

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