Felipe II y la conquista política, militar
y espiritual de China


(Filipinas Puente hacia China)

Juan Hernández Hortigüela


Las relaciones históricas de España y Portugal han sufrido, en algunas etapas de su existencia, diversos avatares que debemos tener en cuenta al analizar la historia española en el Pacífico.

....Antes de que los castellanos comenzaran sus incursiones y descubrimientos en el Pacífico, iniciados con Hernando de Magallanes, los portugueses ya se habían instalado en zonas limítrofes o próximas a las Islas Filipinas. En efecto, Goa, Calicut, Macao y las trascendentes, para España, Islas Molucas ya eran posesiones asiáticas de los portugueses. .
...El camino elegido por los portugueses para llegar a los enclaves citados fue diferente y contrario del que, en su día, eligieron los españoles. Portugal, desde el principio de sus descubrimientos, prefirió navegar por las costas de África, doblando el cabo de Buena Esperanza para cruzar, a continuación, el mar Índico hasta llegar a sus destinos orientales. Tal vez el desconocimiento o precaución a embarcarse por la “Mar Océana” o “Mar Tenebrosa” (Mar Atlántico) evitó que sus descubrimientos no fueran otros. Castilla eligió el camino contrario para llegar, finalmente, a coincidir con Portugal en los mismos lugares o próximos.

....En determinados momentos de nuestra historia común, hubo necesidad de revisar nuestras relaciones y firmar Tratados que, en puridad, se respetaron de una manera eficiente, salvo escarceos excepcionales, no muy graves, por parte de ambos países. Así, en el año 1479 Castilla y Portugal firman el Tratado de Alcaçovas-Toledo (“Tratado entre Hermanos”) mediante el cual, y simplificando a la mínima expresión el mismo, podríamos decir que Castilla dejaba de molestar a Portugal en las Islas Azores y costa de África y Portugal no molestaba a Castilla en las Islas Canarias.

En el año 1494 se firma el trascendental Tratado de Tordesillas; mediante el mismo, Castilla y Portugal dividen el mundo en dos hemisferios y se lo reparten. Así de sencillo, así de simple, así de descarado….¿Por qué? Porque podían hacerlo, sin impedimento alguno.

....Fue en el año 1529 cuando, ya descubiertas las Islas Filipinas por la ruta del Estrecho de Magallanes, es necesario establecer nuevo orden en las Indias Orientales; se firma con Portugal el Tratado de Zaragoza, por el cual Castilla vende (mediante sistema de retrovendendo) a Portugal las Islas Molucas, por 350.000 ducados, y Castilla se queda definitivamente con la posesión de las Islas Filipinas que, en realidad, según estudios posteriores, quedaban en la demarcación de Portugal, según el Tratado de Tordesillas.

....En cualquier caso, a pesar de las diferencias habidas entre los dos países, los historiadores españoles y lusitanos se reconocen y respetan mutuamente como grandes y meritorios descubridores y conquistadores.

....La conquista española de las Indias Orientales en 1565 (ya no debemos hablar de Castilla desde la subida al trono de Carlos I de España) tuvo unas características especiales diferentes de las Indias Occidentales. Las Nuevas Leyes de Indias, la evangelización, la abolición de la esclavitud y, sobre todo, la consideración humana y cristiana de los indios había mejorado mucho. El Adelantado Legazpi, hombre honrado, fiel a la Corona y de una buena preparación intelectual y administrativa así lo entendió y sus dificultades para la conquista de las Islas Filipinas no fueron excesivas y, lo que es muy importante, el derramamiento de sangre no fue escandaloso en comparación con otras conquistas. Gracias sean dadas, también, a la propia idiosincrasia de los naturales filipinos.

.... Una característica fundamental de la conquista filipina la marca la iglesia española. Para los primeros eclesiásticos españoles que viajan a Filipinas, su meta no finalizaba en Manila. Manila fue considerada, durante muchos años, como puente seguro para pasar a evangelizar los grandes reinos de China y Japón. Es decir, podemos afirmar rotundamente que las Islas Filipinas no fueron nunca la última etapa de la iglesia en las Indias orientales. De hecho, todas las Órdenes religiosas, con la anuencia papal, denominó a Manila como la “Roma de Oriente”; es decir, una sucursal o corresponsalía de la Roma católica por la que habían de pasar, necesariamente, cualesquiera que se atreviera a cruzar el puente que se tendió en Manila, para llegar a otros reinos.

.... Cuando esto se escribe en nuestra historia, no podemos por menos de ser justos y decir que, previamente, los portugueses ya tenían tendidos sus puentes religiosos en Macao, con misiones establecidas y a la espera de extenderse cuando las circunstancias y los reyes chinos lo autorizaran….

.... Por consiguiente, la primera señal histórica que nos aparece, acerca del interés por visitar China nos la proporcionan los primeros eclesiásticos que llegan a Filipinas. Pero ¿es original de estos hombres la idea de la conquista espiritual de China? ¿Acaso no traen de España el aval de la Corona para que, además de su conquista espiritual, se conviertan en embajadores de la Corona de manera que informen de la situación de ese país? O dicho de otra forma, ¿Cuentan ya con la promesa del rey de no desamparar, militarmente, su actuación evangélica y política? ¿Acaso viajan a Filipinas con el previo conocimiento de una posible y futura actuación española en China, en forma de conquista?

....Estas preguntas posiblemente tengan respuestas en la propia historia española de Filipinas.

....Desde los primeros años de la conquista de Filipinas el nombre de China suena, obsesivamente, en todos los estamentos civiles y eclesiásticos. De una parte nos parece normal debido a que gran cantidad de juncos chinos vendían sus mercancías en Manila. Este comercio se intensificó espectacularmente, y su influencia en la sociedad manilense fue más marcada a medida que el tiempo transcurría. La población china de Manila creció de una manera impresionante.

....Por otra parte, el mismo Legazpi, en carta a Felipe II del 23-7-1567, sin fundar todavía la ciudad de Manila, proponía la construcción de naves y “correr la costa de China y contratar en la tierra firme”. Esta propuesta de Legazpi era motivada como consecuencia de las escasas posibilidades de supervivencia que encontró a su llegada a Filipinas

....El mismo año, el Cabildo de México solicitó al rey Felipe II, en carta del 12-12-1567, “repartir la tierra de las dichas islas de Poniente y de la China, perpetuándolas entre los descubridores y pobladores”. Es decir, los intentos de expansión se producían siempre hacia China.

....Fr. Martín de Rada, agustino pionero que viajó en la expedición de Legazpi y Urdaneta, en carta dirigida a Felipe II del 8-7-1569, informándole de las cosas de las Islas, ya habla directamente de la conquista de China: “Si vuestra Majestad pretende la China…” “Tiene necesidad primero de hacer asiento en estas islas” “Aunque la gente de China no es nada belicosa, mediante Dios, fácilmente y con no mucha gente, serán sujetados”. El eclesiástico parece conocer las intenciones del rey e informa de la facilidad de la conquista de China.

....Es decir, existen desde los primeros tiempos de la presencia española en Filipinas una tendencia evidente a mirar hacia China con fines de conquista.

....En el año 1572 se produce un trascendental acontecimiento político-militar de la historia española: Lepanto. El día 10 de octubre de 1572 la armada española comandada por el hermanastro de Felipe II, Juan de Austria, obtiene un gran éxito frente al peligro turco. Sin duda, esta victoria militar de resonancia mundial, hizo pensar a Felipe II de sus reales posibilidades para emprender actuaciones más importantes.

....Animado por esta victoria, Felipe II vuelve a pensar en Filipinas y ordena al virrey de México, Martín Enriquez, enviar una expedición a Filipinas “y a la vuelta descubrir China”, con la ayuda de los españoles que pudiera aportar Legazpi desde Manila. Cuando la expedición ya estaba preparada, al mando del buen capitán Juan de la Isla, se produce la muerte de Legazpi y queda anulada la jornada.

....En el año 1575 el controvertido gobernador de Filipinas, Dr. Sande, intenta la primera incursión de China aprovechando la llegada a Manila de un comerciante chino, Aumon, que venía persiguiendo a un pirata de su país, Limahong, conocido por los españoles. El Dr. Sande vio una oportunidad de pasar a China y decidió que los agustinos Fr. Martín de Rada y Fr. Agustín de Alburquerque, acompañado de dos soldados españoles viajaran con Aumón a China. Es posible que las intenciones políticas del Dr. Sande fueran la obtención de máxima información de ese país, aunque se disfrazasen de información comercial o embajada política. La intención de los eclesiásticos sería, evidentemente, buscar la puerta de entrada para evangelizar el reino de China, pero se prestaron a ser embajadores “políticos” del gobernador. El fracaso de esta embajada se debió, precisamente, a la falta de tacto político del Dr. Sande.

....Al año siguiente, el mismo gobernador Sande escribe una carta a Felipe II sugiriéndole otra expedición a la conquista de China (ya sin ocultar intenciones) con apoyo de 4.000 ó 5.000 hombres armados con ayuda, incluso, de los japoneses, tradicionales enemigos de China. El rey rechazó este proyecto, si antes no se recaudaba mayor información de China, para lo cual recomendaba, en principio, el estrechamiento de lazos comerciales. Esto parecía significar que no anulaba el proyecto, sino que lo posponía.

....El gobernador Sande muere decapitado en su propio barco por los remeros chinos, en la desgraciada expedición de Borneo.

....En el año 1580 se produce un hecho trascendente de nuestra historia: Felipe II accede al trono de Portugal, sucediendo a Dom Enrique de Portugal, toda vez que derrotó al pretendiente de la corona portuguesa, Don Antonio I de Portugal, en la batalla de Alcántara. Se convierte así Felipe II en rey de España y Portugal, reinando en el país vecino con el nombre de Felipe I de Portugal. Este acontecimiento le reafirma en la idea de una “Monarquía Universal”, le hace sentirse más fuerte de lo que ya era.

....La proximidad de Filipinas a la plaza portuguesa de Macao, ahora española, en las costas de China, a solo tres días de navegación de Manila, pudiera ser un excelente punto de apoyo del puente que se tendía desde Filipinas y podía facilitar una incursión española a la China de los Ming. El comercio entre Macao y Manila se intensificó, aunque estaba prohibido, y productos como la seda, tejidos, ámbar, alfombras, etc. comenzaron a llegar al Parián de Manila, procedentes de Macao.

....Sin embargo, Felipe II, con su habitual prudencia, (a pesar de los lógicos recelos de los portugueses por temor a que las Islas Molucas, Goa y Macao fueran objetivo directo y preferente de la anexión) respetó los acuerdos de las Cortes de Tomar y la situación administrativa y política permaneció inalterable. Felipe II no se aprovechó de su reinado como Felipe I de Portugal.

....En el año 1580 el nuevo gobernador de Filipinas, Gonzalo Ronquillo de Peñalosa, decidió fortificar el puerto de Nueva Segovia como futura plataforma para posibles incursiones al país vecino, China, y envió una misión a Macao para pedir a los portugueses la sumisión al nuevo rey de Portugal, Felipe I. Para esta misión se escogió al padre jesuita Alonso Sánchez, que había llegado a Filipinas el año 1581, junto con su compañero, el padre Sedeño, y el primer Obispo (y Arzobispo) de Filipinas, el dominico Fr. Domingo de Salazar.

....El padre Alonso Sánchez salió de Filipinas el 14 de marzo de 1582 en un viaje, pleno de incidencias, que duró un año. Tres meses tardó en llegar a Macao; en el mes de julio apareció por Formosa (hoy Taiwán), regresando a Manila en marzo del año 1583.

....Con la llegada a Manila del padre Alonso Sánchez, se creó una Junta en Manila para estudiar los resultados de su viaje y se llegó a la conclusión, bien manipulada por el mismo Alonso Sánchez, de que era imposible la evangelización de China sin una protección militar. Los agravios y persecución que sufrió el padre Alonso se consideraron “causa justa de guerra” para la invasión de China y de esta manera justificarla jurídica y teológicamente, de acuerdo con las enseñanzas del Padre Vitoria

....El jesuita Alonso, hombre eficaz y bien preparado intelectualmente pero muy discutido, incluso dentro de la propia Compañía, escribió un informe con intención de entregarlo a Felipe II, en el que proyectaba la empresa china con muchas posibilidades de éxito, contando siempre con el apoyo de 10.000 hombres.

....El informe, fue rechazado por el General de la Compañía de Jesús, padre Acquaviva, quien no estaba de acuerdo con la conquista violenta de China y desautorizó al padre Alonso Sánchez para que hiciese entrega de ese documento a Felipe II.

....Alonso Sánchez fue elegido, después del primer Sínodo de Manila (comenzado en el año 1582, y en el que participó muy activamente) para viajar a España e informar a su Majestad de las cosas del Sínodo y de Manila. El General Acquaviva, receloso de la actuación del padre Alonso Sánchez en España, nombró como superior suyo al padre José Acosta con intención de cortarle las alas informativas que llevaba respecto a la invasión de China.

....El Obispo Salazar que le apoyó en todo momento para ser el portavoz del Sínodo de Manila en España, dejo de hacerlo cuando el padre Alonso Sánchez tuvo un fuerte y desagradable encuentro con varios padres dominicos durante su escala en México. Pero esto es otra historia.

....Llegado a España el padre Alonso Sánchez cumplió su misión y, al parecer, según cuentan algunos historiadores, a pesar de la vigilancia de su superior, padre José Acosta, logró entregar, secretamente, su famoso informe al rey. Era ya el año 1587.

....El rey Felipe II ese mismo año estaba muy ocupado con los preparativos de una gran flota, la Armada Invencible, que se enfrentaría a la inglesa, mientras una Junta del Consejo de Indias deliberaba acerca del memorial de China de Alonso Sánchez, procedente de Filipinas. El final de las deliberaciones coincidió con el desastre de la Armada Invencible. Felipe II era derrotado el 20 de agosto de 1588 por los ingleses en el Canal de la Mancha y por las condiciones climáticas adversas en las costas de Gran Bretaña e Irlanda.

....Deprimido por la derrota, Felipe II aplazó, sine die, la posible invasión de China con objeto de evitar un nuevo desastre, similar al de Inglaterra, quedando enterrados los planes de China, aunque en años posteriores se hablase en Filipinas de la conquista de Camboya, Formosa y de la Isla de Hainan.

....En Filipinas, a partir de los últimos acontecimientos, se pensó claramente en su debilidad invasora frente a un país cuya inmensidad ya era conocida por los españoles a finales del siglo XVI y como primera medida se procedió a amurallar la ciudad de Manila para defenderse de los intrusos y fieles enemigos de España, que ya menudeaban, intentando su conquista.

....Felipe II y las autoridades filipinas comprendieron las dificultades de establecer un punto de contacto comercial semejante al de Macao, porque dejaría a Manila desprovista de posibilidades económicas y se procedió a incrementar el comercio hacia la Nueva España, con el Galeón de Manila, siendo conscientes, a la vez, que los chinos de la zona costera del sur de China harían el gran negocio en Manila.

....No obstante continuaron algunos intentos de invasión aprovechando otras incursiones. Así, famosas fueron la andanzas de español Blas Ruiz de Hernán González y el portugués Diego Belloso que, con la excusa de ayudar al rey de Camboya, Prauncar, y su hijo, lucharon en Laos, Siam y Vietnam en los años 1594 y sucesivos, en el ocaso del reinado de Felipe II. Estos bravos y, en cierta manera, corsarios de Prauncar, contaron, al principio, con la ayuda oficial española al mando de uno de los grandes soldados que adornaron la conquista y la historia de España en Filipinas: el valeroso Sargento Mayor Juan Xuarez Gallinato que, desde su llegada a Manila en el año 1580, hasta su muerte en el año 1615, prestó grandes servicios a la Corona. No estaba de acuerdo el Sargento Xuarez con las incursiones de Blas Ruiz y Diego Belloso, por su demostrada violencia, a veces injustificada, y decidió abandonar la empresa. Este abandono fue reprochado por Blas Ruiz, informando al Dr. Morga de la excelente ocasión perdida, para entrar en el reino de China.

....Después de numerosas aventuras de Blas Ruiz y Diego Belloso, después de ser ricos y pobres en aquellas tierras, de verse involucrados en problemas familiares de Prauncar, acabaron sus días en manos de su eterno enemigo, el moro malayo Lacasmaña

....Las dificultades de los eclesiásticos para entrar en China y Japón fueron evidentes, pero no desistieron nunca de intentar la evangelización de esos países, a fuerza de sufrimientos, sacrificios y martirios, pero debieron esperar bastantes años para obtener resultados visibles. Sin embargo los excelentes resultados que esperaban obtener en China, los obtuvieron en Filipinas donde habían llegado de paso….

....Con el tiempo se volvieron hacer nuevos intentos de establecer relaciones comerciales con los chinos. Tanto los gobernadores Niño de Tabera y Bustamante Bustillo, hicieron acuerdos con Camboya y Siam, respectivamente, pero fueron acuerdos que no cristalizaron y se difuminaron en el tiempo.

....Desde siempre, los chinos recelaban de los extranjeros y muy significativamente de los españoles, fueran eclesiásticos o civiles, al tener fama de introducirse en los países con pactos comerciales o religiosos y terminar conquistando los territorios….

....En cualquier caso, las posibilidades de establecer contactos comerciales con los países del continente disminuyeron, con lo que el comercio del Galeón de Manila siguió dependiendo de las mercancías desembarcadas en Filipinas por los juncos chinos.

....Felipe II optó, como rey de Portugal, pactar con la nobleza y la iglesia lusitana, respetando su independencia y su sistema colonial rechazando, desde entonces, todo intento de invasión de China.

Juan Hernández Hortigüela
Junio de 2009




BIBLIOGRAFÍA

-Aduarte, Diego Fr..-Historia de la Provincia del Santo Rosario de Filipinas, Japón y China de la Orden de Predicadores. Tomo I. Zaragoza 1693

-Cabrero, Leoncio.- (Coordinador) Historia General de Filipinas. Cultura Hispánica. Madrid, 2000

-Morga, Antonio.- Sucesos de las Islas Filipinas. Edición de Francisca Perujo. Fondo de Cultura Económica. México 2007

-Ollé, Manuel.- La empresa de China. De la Armada Invencible al Galeón de Manila. Barcelona 2002

-Porras Camuñas, José Luis.- El Sínodo de Manila de 1582. Centro de Estudios Históricos, 1988

-San Agustín, Gaspar Fr..-Conquista de las Islas Filipinas…C.S.I.C Madrid 1975.

-Silos Rodríguez, José María.-Las Embajadas al Sudeste Asiático del Gobernador Bustamante (Filipinas 1717-1719). Ministerio de Defensa. Madrid, 2005


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Otoño 2009


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En este número:

Editorial

El Deleitado Mundo
Del Enamorado

Flora del Rosario

Felipe II y la conquista política, militar
y espiritual de China

Juan Hernández Hortigüela

Mantón de Manila: la revolución del comercio
con Oriente por la ruta de Acapulco

Carlos Santamaría

La Constitución Política de Malolos: una carta hispánica
Francisco Ángel López Cabello

Noelses, un poemario plurilingüe de
Noel Guivani Ramiscal
(con una breve entrevista al autor)

Andrea Gallo

Corazón "Cory" Cojuangco de Aquino
Guillermo Gómez Rivera


BIBLIOTECA DE CRÍTICA LITERARIA FILIPINA
Número Cuarto

Filipinescas:
La fornarina y el sino del casticismo español
Isaac Donoso Jiménez


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