Biblioteca de Crítica Literaria Filipina
Número Quinto


GLOSAS DE BIBLIOGRAFÍA CRÍTICA ACTUAL
EN FILIPINAS



ISAAC DONOSO JIMÉNEZ
Universidad Normal de Filipinas

La sociedad contemporánea filipina se encuentra escindida por una asumida injusticia social (capaz de agravarse tras cada revolución social que se manipula), una inestabilidad política siempre salpicada de escándalos, y uno de los mayores índices mundiales de emigración (con diez millones de filipinos trabajando en todo el globo). Dentro del contexto asiático, mientras sus vecinos crecen a ritmos vertiginosos, el crecimiento filipino lo hace moderadamente. Consecuentemente, cómo afecta ello, a una de las poblaciones más jóvenes, que ha triplicado su población en el siglo XX, haciendo del tagalo una de las lenguas más habladas del planeta y Filipinas una potencia demográfica.

....El resultado cultural a este proceso ha sido el nacionalismo ideológico —en un país donde el inglés ha depredado las bases identitarias— buscando una puridad esencialista. Ya lo vaticinaba Nick Joaquín, el mayor intelectual filipino de la segunda mitad del pasado siglo: “¿Cómo es posible que nos llamemos ‘nacionalistas’, si lo que propugnamos es la vuelta a nuestra identidad anterior a 1521, cuando ésa era una identidad clánica, tribal? Para recuperar nuestra identidad anterior a 1521, deberíamos primero eliminar esta nación llamada Filipinas”. El nacionalismo filipino actual, en su afán de enfrentarse a un neocolonialismo cultural, ha acabado por dilapidarse a sí mismo en su ideario: el tagalo es la lengua de la nación filipina, y sólo en tagalo se expresa la identidad nacional. En consecuencia, elementos lingüísticos y culturales originados por el contacto humano, son explicables únicamente por algún tipo de presión o injusticia. Nos encontramos ante el mismo fenómeno español que problemáticamente trataba de subsumir el mundo andalusí y posteriormente mudéjar-morisco en un ideario nacional, donde la “invasión de los moros y la Reconquista” justificaba un proyecto de Estado. Hasta las discusiones de Américo Castro y Sánchez Albornoz, los españoles no empezamos a ver con claridad nuestra identidad como proceso humano. De forma similar sucede en Filipinas, se quiere justificar una idea de nación edénica, que hay que recuperar obviando cinco siglos de “adulteración”.

....No obstante, comprensible resulta esta actitud, dado que el esfuerzo del siglo XX por americanizar el archipiélago ha causado que toda la actual juventud filipina esté absolutamente disociada con su pasado. Imposible acceder a las fuentes primarias, todas ellas escritas en lengua española, tanto históricas como literarias. Imposible afianzar una lengua que perdió su ocasión. Así pues, no había otro remedio que radicalizar una postura indigenista, establecer el tagalo como lengua nacional, y epitomizar en la historia del país el conflicto contra el colonizador como la base de la justificación nacional. El siguiente paso, sin embargo, debe tener como fin una visión global que explique integralmente el proceso cultural filipino, tal como dice el principal intelectual nacionalista, Zeus Salazar: “Kalinangang bayan debe ser la base de la “Civilización nacional/ Kabihasnang pangbansa”, al reflejar la perspectiva pantayong que posee el pueblo filipino, es decir, el cosmos inherente a la forma filipina de entender el mundo. De hecho, kalinangang bayan debería abrazar a la cultura nacional/ kulturang nasyonal como si fueran una sola. En la práctica, kalinangang bayan acabará por disolverse en la cultura nacional para crear la civilización global del pueblo filipino. Quiere esto decir que se utilizará la cultura nacional como espejo hacia afuera; y la cultura autóctona, enraizada en los diferentes grupos etnolingüísticos, como espejo hacia adentro […] Estamos asistiendo solamente al principio de la fusión entre cultura nacional y cultura autóctona (entre kulturang nasyonal y kalinangang bayan)”. Esto es, que el siguiente paso de construcción civilizacional debe atender al proceso humano filipino como una continuidad, en un continente asiático a la vanguardia de la globalización.

....Atendiendo a tales parámetros, salió a luz en Manila en 2008 un volumen que editamos con título More Hispanic than We Admit. Insights into Philippine Cultural History (“Más hispánicos de lo que admitimos. Exploraciones en historia cultural filipina”), publicado por la Fundación Vibal, perteneciente a Vibal Publishing House. En 2009 ha sido impresa la segunda edición.

....El libro tiene como propósito analizar el proceso de construcción cultural filipina como linealidad, en donde la cultura se interpreta como un bien de la que los pueblos hacen uso independientemente de su origen. Así pues, comunidades del archipiélago filipino hicieron uso de cultura hispánica en el desarrollo de su civilización, patrimonializando tales elementos y evolucionándolos de acuerdo a sus leyes antropológicas internas.

....El libro se inicia con un prólogo de uno de los más reputados intelectuales filipinos, Reynaldo Ileto, afirmando que: “El legado del pasado colonial español nunca ha desaparecido del subconsciente filipino, aunque sólo sea porque nuestros nombres son todavía mayoritariamente españoles y el Catolicismo continua poseyendo poder. No obstante, admitir públicamente lo hispánico en nosotros ha sido un acto vejatorio. Admitir supondría retrotraernos a un estudio anterior donde se relegaba la historia filipina a capítulos de la historia Imperial española. Admitir supondría negar la posibilidad de recuperar una cultura prehispánica que la conquista y conversión española destruyó […] Los ensayos en este volumen deben ayudarnos a eliminar nuestras dudas y admitir lo obvio”.

....Tras la introducción de José Arcilla, el volumen comprende quince artículos donde participan algunas de las principales autoridades del país: Amberth Ocampo (principal investigador sobre José Rizal y director del Instituto Histórico Nacional), Fernando Ziálcita, Resil Mojares, Regalado Trota José o Julián Go. Las palabras finales pertenecen a María Dolores Elizalde.

....Nuestro artículo analiza las relaciones históricas entre Al-Andalus y Asia, valorando la posibilidad de presencia ibérica en el archipiélago filipino antes de la llegada de Magallanes. Sigue Julkipli Wadi analizando el cambio histórico acaecido en Manila, donde el influjo pasó del Sultanato de Brunei y el comercio en manos musulmanas a la occidentalización llegada desde el Pacífico. Fernando Ziálcita estudia la filipinización del Cristianismo, y José Eugenio Borao, profesor en Taiwán, la presencia filipina en el ejército español y su insustituible ayuda en Asia. Regalado Trota José trata el desarrollo del arte barroco en la isla de Bohol a pesar de la existencia de revoluciones sociales, y Marya Svetlana Camacho el concepto de virtud en la mujer filipina debido al modelo moral occidental. Julián Go conceptualiza las bases de la sociología filipina en el siglo XIX, y Celestina Boncan la influencia del peso mexicano en la economía del archipiélago, tanta que incluso hoy en día la moneda del país se llama “peso”. Ambert Ocampo analiza las anotaciones de Rizal a la edición de Sucesos de las Islas Filipinas, dentro de un contexto propagandista, y Glòria Cano la transformación ideológica a lo largo de la obra de Wenceslao E. Retana. Resil Mojares determina el uso del concepto de identidad malaya entre los autores filipinos decimonónicos, y por qué acabó desvirtuándose. Siguen tres artículos sobre la presencia de elementos culturales hispánicos en la creación artística filipina contemporánea: Arte por Reuben Cañete, Cine por Nick Deocampo, y la literatura contemporánea filipina escrita en español, texto del investigador italiano Andrea Gallo. El volumen lo concluye el crítico español Pedro Aullón de Haro, con un ensayo que trata de establecer las bases de la cultura futura y el papel determinante de Asia y Occidente en un discurso universal.

....El presente libro por lo tanto es una decida apuesta de todos los sectores intelectuales del país por esclarecer perspectivas, discutibles o no, en el marco de bases académicas que puedan ser instrumentos de dignificación cultural. Sin duda controvertido en su título, el contenido de More Hispanic than We Admit refleja sin embargo un rigor y pluralidad de visiones, firmadas por las principales autoridades filipinas, con las que se puede estar de acuerdo o no, pero que abren la puerta a la crítica y la autorreflexión, enormemente necesarias en un país sugestionado por el ideologicismo que esconde sin embargo una perenne mentalidad colonial.

....Ante tal coyuntura, la moderna Filipinas debe articular su propia posición dentro de un contexto asiático de naciones culturalmente orgullosas, y aprovechar su propia realidad cultural e histórica en el marco de un mundo global.




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Tomo XIII, no.4,
Invierno 2009-2010


Director: Edmundo Farolán




En este número:

Editorial

Conferencia sobre el Galeón
Javier Ruescas

Un Comunicado sobre el registro en Madrid
de la Asociación Cultural Galeón De Manila (ACGM)

Juan Hernández Hortigüela

Hispanismo y la nacionalidad filipina
Raúl Manglapus

Ferdinand Emmanuel Marcos y Edralín,
El que quiso la independencia económica de Filipinas

Guillermo Gómez Rivera

Nota a unos cuentos de Paulina Constancia
Andrea Gallo


Reflexiones: A 50 años de la publicación
de Arquitectura española
en Filipinas (1565-1800)

de María de Lourdes Díaz-Trechuelo López-Spinola (1921-2008)
y a un año de la muerte de su autora

Jorge Ortiz Colom

Cartas de nuestros lectores


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Isaac Donoso Jiménez









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