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Tomo X No. 1 Verano 2006

Homenaje
Filipinas a España
A España imperialista



Homenaje
(A Salvador Rueda)
Dalmacio H. Balagtás

Embajador poeta que vienes a esta tierra
donde flameó un día la enseña roja y gualda,
toma las galas todas que mi solaz encierra
y danos de tus rimas la perennal guirnalda.
De tus gloriosos versos la prodigiosa alquimia
afianzará los vínculos de nuestra antigua alianza,
que no en balde parlamos la hispana lengua eximia
y bruñó el sol nativo del "quijote" la lanza.

No morirá en mi tierra la lengua de Castilla,
la cultura española no encontrará su ocaso,
las leyes del Rey Sabio tendrán vida inmortal;

porque en la historia un nombre eternamente brilla,
al lado de Cervantes, Molina y Garcilaso,
el nombre de aquel vate, héroe y mártir: Rizal.

Pampanga, octubre de 1915.


Filipinas a España
Manuel Bernabé y Hernández

La dulce hija, postrándose de hinojos,
Dice a la madre, al tiempo que sus ojos
leve cendal de lágrimas empaña:
Dios ha dispuesto el término del plazo
y ya es la hora de romper el lazo
que nos unió tres siglos, ¡Madre España!

¡Madre, sí, madre! Sobre mi haz tendido
va fermentando el anhelar dormido
y el germen abonado se agiganta;
la gratitud es flor del alma mía
y no muere la clásica hidalguía
do se yergue tu cruz, tres veces santa.

Puede venir el águila altanera
y hundir el corvo pico en la bandera
de gualda y oro que nos da alegría;
podrán poner a mi garganta un nudo,
que aun cuando el labio se retuerza mudo,
podrá gritar el alma: "¡Madre mía!"

¡Dichoso instante aquel que vio a las olas
dialogar con las naves españolas,
llevando a Limasawa a Magallanes.
De entonces a hoy, portentos mil se han visto,
y es que el poder de España arraiga en Cristo,
manso y sin hiel, multiplicando panes.

Soberbio es tu ideal, como tu gloria.
Largos siglos ataste la victoria
al carro de tu vieja monarquía.
¿Cómo no amar tu gesta no igualada,
si en las fronteras que humilló tu espada,
el gran disco del sol no se ponía?

Mas, no es la espada omnipotente sólo
la que al brillar de uno al otro polo,
obró cien maravillas en el llano:
es la esencia vital de las Españas,
que al invadir palacios y cabañas,
prestó eficacia al ideal cristiano;

Quien empuñó con varonil denuedo,
en los tiempos de Lope y de Quevedo,
el cetro de oro y el blasón divino,
quien sembró fe en la individual conciencia,
decoro en la mujer, que es otra herencia,
luz en las mentes y oro en el camino;

la que duerme arrullada por el cántico
de las ingentes olas del Atlántico;
la que empujó a Colón hasta la entraña
del mundo nuevo, que copió su hechura;
la que llevó a los pueblos fe y cultura
y auras de libertad... esa es España.

España, la invencible soñadora,
que monta Rocinantes a deshora,
los toros lidia, viste la mantilla,
ama la jota y al danzón se entrega,
mas cuyo acero no es la hoz que siega,
sino arado que pone la semilla;

la patria de la vid y la verbena,
que fía a la guitarra su honda pena,
dominadora de la Argel moruna;
la que las tierras incas civiliza,
hidalgo pueblo, de otros cien nodriza,
única madre que meció mi cuna.

Los claustros de tus Cuevas y tus Prados
noche y día mirándose atestados
de hijos nativos, del saber amantes;
hiciste héroes y armaste caballeros,
y aún late en el cantar de mis troveros
la dulcísima lengua de Cervantes.

¡Oh, rica fabla espiritual! Simula
cordaje de una cítara que ondula,
es blanca arcilla y música ese idioma;
claro choque de perlas y corales,
remedo de los coros celestiales
que de Dios mismo su raigambre toma.

Si lloro, se unifica con el llanto
que impregna mi kundiman cuando canto,
y es en la liza imprecación alerta.
Podrán hurtarme mis veneros de oro;
pero, al perder tan singular tesoro,
es que habré sido traicionada y muerta.

Rizal, Mabini, Del Rosario, y Luna
son vástagos comunes. La fortuna
dejó en su frente un evangelio escrito.
Si yo les di mi maternal entraña,
no empresa mía fue, sino de España,
fundir el alma en su troquel bendito.

La Cruz de Arrechedera y Urdaneta
está en mis cielos; tabla es que sujeta,
cuando zozobra, al bien. Porque a despecho
de las más encontradas ambiciones,
tu religión, tu fe, tus tradiciones
han abrigo recóndito en mi pecho.

En el curso del tiempo desenvuelto,
tú, España, volverás. ¿Qué amor no ha vuelto
presa en la red del propio bien perdido?
Serás un ave, enferma de añoranza,
que va a volar cuando la noche avanza
en dirección al solitario nido.

Si están ahítos de llorar tus ojos,
y en otros días, te causara enojos,
la era de paz y de perdón se inicie.
¡Oh, qué mejor que tras la despedida,
seamos como el agua en dos partida;
que se torna a juntar en la planicie!

Mientras la vista atónita vislumbra
la luz de redención en la penumbra,
e hijos del alma apréstanse a las lides,
¡Ve, Madre! Y digan valles y colinas:
¡Gloria a la Madre España en Filipinas!
¡Loor eterno a ti! Tú no me olvides.

Manila 1913


(FILIPINAS A ESPAÑA es otra poesía que canta a España sus glorias...y la escribió un puro filipino. Un puro tagalo como Manuel Bernabé. Su nieto es ahora el alcalde de la Ciudad de Parañaque donde nació este gran poeta laureado. En 1957, Manuel Bernabé fue coronado con laureles en la Universidad de Sto. Tomás de Manila como Poeta Nacional de Filipinas. Y nadie objetó.
Guillermo Gómez Rivera )



A España imperialista
(Con ocasión del viaje a Filipinas del poeta español, Salvador Rueda.)
Cecilio Apóstol

Y mientras en Europa tiene un festín la "Intrusa*"
y los vetustos pueblos con como inmensas piras,
España, fabricante de las más fuertes liras,
desde el castillo en donde la hostilidad rehusa,
amante nos recuerda enviándonos su musa.

Gracias, oh madre antigua, por el presente regio
que a la abundancia sumas de tus pasados dones.
¿Qué más que la embajada de tu poeta egregio,
qué más que su exquisito y vasto florilegio
para sellar afectos y sugerir uniones?

España: está en el mundo tu alta misión fijada;
en sueños de conqusita tu acción total se inspira;
tu historia está en América, en Flandes y en Granada.
Ayer fundaste reinos por medio de la espada.
Hoy vuelves a ganarlos por medio de la lira.

En la extensión del tiempo, aquel sueño aquilino
que presidió las huetes del quinto de los Carlos,
en forma renovada, prosigue su camino.
Si a pueblos de tu raza no intentas sojuzgarlos,
sus rumbos enderezas hacia un común destino.

Yo admiro el alto vuelo de tu ideal conquista
que, alzándose del lodo de la mortal miseria,
abarca el mundo hispano con ojo imperialista,
y aspira, por la magia del sabio y del artista,
a establecer las bases de una mayor Iberia.

España: nos desune del piélago la anchura;
también la propia sangre de ti nos diferencia.
El tuyo es nuestro idioma, es tuya la cultura
que a remontar nos lleva tu nacional altura,
que nutre el santo anhelo de nuestra independencia.

Y si, por rasgos étnicos, en gran desemejanza
de tu linaje insigne nuestra nación está,
sabemos que, al principio, para pactar su alianza,
juntaron y bebieron, a la nativa usanza,
sus sangres, en un vaso, Legazpi y el Rajáh.

Madre de veinte pueblos que hablan tu hermoso idioma,
yo te saludo en este tu embajador poeta
y ansío que tu sueño, análogo al de Roma,
lo vivifique un mundo que te ama y te respeta.

Vivir es renovarse. De tu pasada gloria
el canto repetido tu acción jamás empaña.
España ya está libre. No hay moros en tu entraña.
Reneuva el viejo grito que truena por tu historia
y di al patrón heróico: —¡Santiago, y abre España!

Abre España a las nuevas corrientes de la vida'
abre España al abrazo de sus hijos dispersos
y surja del Pirene, como hostia bendecida,
el sol de un culto unánime, en el que adore unida
la progenie del inca de los cultos diversos.

Bendito será el día en que a la vida brote
del suelo de Pelayo un nuevo y fuerte imperio,
que pase de Galicia, que pase del islote
de Gibraltar, el día en que medio hemisferio
raye con larga sombra la lanza del quijote.

Manila, septiembre de 1915

( CECILIO APÓSTOL era tagalo puro. No tenía casi nada de sangre española, pero cantó a España de la siguiente forma para, quizás, desagraviar a los españoles del futuro ante las ofensas de futuros ex-filipinos que manifiestan su hsipanofobia sectaria aprendida del sistema educativo colonial WASP usense que aún sigue vigente en la actual Filipinas colonizada por los mismos mediante el empobrecimiento económico y la brutalización de la impuesta pobreza de alma y cuerpo. Fíjense cómo el uso de la palabra IMPERIALISTA tiene otro significado cuando un puro poeta filipino nos lo aplica para enzalzar las glorias de España en el mundo. GGR)


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~F. Olszanski
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V. L. Santaromana
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V. L. Santaromana
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A. Fernández Pasión
 Claro M. Recto...
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Una asociación..
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Poesías filipinas
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J. Casuso Alcuaz
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C. Apóstol

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