El Estado en Filipinas: Marco político y relaciones internacionales (1986-2010)
por Roberto Blanco Andrés
[Barcelona, Bellaterra, 2012, 352 pp., ISBN 978-84-7290-572-6]

Isaac Donoso Jiménez


Pocos libros como el presente podían reclamar y pueden ostentan mayor urgencia. Sin ninguna duda, la obra de Roberto Blanco constituía una exigencia demandada no sólo por el sector académico hispanohablante interesado en Filipinas, sino por toda una administración estatal española decidida en invertir enormes cantidades de esfuerzo y dinero en un país prácticamente desconocido. En efecto, si la balanza comercial hispano-filipina siempre ha sido muy pobre, lo cierto es que España ha destinado en los últimos años cantidades muy considerables para ayuda al desarrollo, políticas de cooperación e inversión cultural y educativa. El destino era un país imprescindiblemente protagonista en la acción española en Asia, Filipinas, pero que seguía envuelto en una idea decimonónica costosa de soslayar. La realidad se imponía, y era necesaria una guía aséptica y práctica—con la pragmática analítica anglosajona—que permitiera conocer el estado actual de Filipinas, y el Estado con mayúscula. Pero la guía se ha revelado no sólo como un trabajo para el mundo hispanohablante, sino que su confección integral la convierte en una verdadera obra de referencia en la materia a nivel internacional.
......Al hilo de lo anterior, habría que concluir que no se trata de un volumen redactado por y para la estrategia española en Filipinas, sino que, siendo en origen un proyecto financiado en esta línea, ha sabido ser concluido magistralmente por Roberto Blanco para convertirse en un texto autónomo en sí mismo: una referencia de la historia actual de Filipinas. Siendo la lengua española una de las principales lenguas internacionales del mundo, la bibliografía en español constituye y debe constituirse cada vez más en referencial para cualquier campo de estudios, máxime el filipinista, cuando en los «Estudios Filipinos» el español es conditio sine qua non. Aquí radica el segundo gran logro de la obra: cumplir con imparcialidad el cometido al que se le había encomendado, y hacerlo con una obra académica de alcance internacional.
......Recapitulamos pues: la obra es la culminación de un largo proceso de investigación sobre la Filipinas actual financiado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y Casa Asia, ambas instituciones españolas, con el propósito de becar a un joven para la confección de un informe escrito. Roberto Blanco fue el responsable del proyecto y, manejando los tiempos necesarios correctamente, sin apresurarse ni sacar conclusiones forzadas por una realidad escurridiza, ha logrado conceptualizar esa realidad y darle forma escrita. Así, ya no es un informe, ni es tampoco un compromiso despachado con formalismo académico, sino una obra crítica, reflexiva, con el enjuiciamiento global de quien ha comprendido el objeto de estudio y con un prurito objetivista que llega a veces hasta superar lo políticamente correcto. Bien sea por requerimientos del estudio, bien por la personalidad propia del redactor, lo cierto es que el texto se permite en mínimos casos una valoración del ejercicio político, cuando la bibliografía de temas políticos suele ser extremadamente apasionada. Y en este caso el libro también nos da una lección de sobriedad: cuando se podía haber permitido entrar en juicios de valor sobre actuaciones específicas, el autor ofrece los datos, detalla el contexto, y deja que la evidencia aflore. Siendo por lo tanto muy benigno en su exposición, trata de exponer el funcionamiento del Estado en Filipinas en términos constructivos, evitando en lo posible el tono de crisis crónica que afecta al archipiélago hasta ser considerado el “hombre enfermo de Asia”, frente a tigres como Malasia, Singapur o Taiwán.
......El libro se compone de cinco partes principales: 1) Sistema político y de gobierno de Filipinas; 2) Partidos políticos y clanes familiares; 3) El espíritu EDSA; 4) El proceso de descentralización; y 5) Las relaciones internacionales. Tras una presentación de la Dra. Lola Elizalde, directora del proyecto, el autor hace una introducción extremadamente detallada de los orígenes de la investigación y contenidos de la obra. A los temas imprescindibles del primer capítulo (poder ejecutivo, poder legislativo, poder judicial, Constitución de 1987), del segundo (características e historia de los partidos políticos, sistema electoral, clanes familiares), y del quinto (historia de la diplomacia filipina, participación en organizaciones internacionales, conflictos transnacionales), se suman dos temas particularmente filipinos y que han marcado el desarrollo político actual del país: el movimiento de protesta popular conocido como EDSA (en el capítulo tercero) y los procesos y propuestas de descentralización (en el capítulo cuarto). Sobre esta decisión por parte del autor habría que ahondar más.
......En efecto, han existido otros temas que con mayor incidencia han determinado la historia reciente filipina, como por ejemplo el proceso de independencia de las áreas islámicas meridionales o la guerra contra el comunismo. No obstante, juiciosamente el autor señala que para la construcción del Estado en Filipinas se trata de temas de historia política, y no estrictamente de política. En tal sentido, nos parece acertadísima la discusión en torno a la reforma constitucional para hacer de Filipinas un estado parlamentario y federal, tema capital que en muy pocas obras se debate.
......Si la obra en sí constituye un verdadero arsenal de datos manejados con verdadera maestría, el valor pionero del texto avala que se ponga excesivo cuidado en la ortografía y la redacción. Los nombres, apellidos y topónimos filipinos, muchos de ellos de por sí prácticamente hispánicos, deben de ser escritos en la norma del español actual, con sus acentos pertinentes, pues no tendría sentido de otro modo, más en un libro redactado en español. El autor pone especial hincapié en la corrección del lenguaje. No obstante, algunos errores tipográficos aparecen que deberían ser modificados en posteriores ediciones. El uso excesivo de material de intenet también lastra en ocasiones el aparato crítico, aunque no compromete la validez del texto. Otros pequeños errores y omisiones se dan, pero que no afectan a la labor inmensa que el resultado final revela: un trabajo metódico, profesional y redactado con el mejor de los estilos históricos, una obra que pedía a gritos su publicación y que Roberto Blanco ha sabido resolver con gran sabiduría.





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Tomo XVI, no.2,
Verano-Otoño 2012
,

Director: Edmundo Farolán
Isaac Donoso Jiménez
Subdirector, Redactor




En este número:

Perro Berde
o la persistencia de la cultura hispanofilipina

Antonio García Roger

Roberto Blanco Andrés,
El Estado en Filipinas:
Marco político
y relaciones internacionales
(1986-2010)

Isaac Donoso Jiménez

Antipoesías
Guillermo Gómez Rivera

Romancero sentimental
Esperanza Lázaro Baxter

Oda al mantón,
Fuga en sol menor

Edwin Agustín Lozada

BIBLIOTECA DE CRÍTICA
LITERARIA FILIPINA
NÚMERO OCTAVO

Las colecciones de clásicos hispanofilipinos
Isaac Donoso Jiménez

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