Voces reprimidas y el discurso del subalterno en Noli me tangere por José Rizal

Jad Monsod


“Sea de ello lo que fuere, es el caso que al día siguiente, Sisa vagaba sonriendo, cantando ó hablando con todos seres de la Naturaleza” (110). Estas son las palabras que concluyen el capítulo titulado “Historia de una madre” de la novela de José Rizal, Noli me tangere. Esta escena corta habla de la mujer Sisa, uno de los personajes más memorables en la novela fundamental del 1887 escrita por el héroe nacional de las Filipinas.
... Después de varias tribulaciones que destrozan a su familia, llega a ser una loca que vaga por las calles buscando a sus dos hijos. Canta en la lengua de nuestros antepasados, un comportamiento que es tan visible para llamar la atención de los aldeanos. Es obvio, sin embargo, que lo que mantiene a la gente ocupada es la fiesta, siendo el tema de algunas conversaciones entre los frailes, los oficiales del gobierno, y los compradores. “De Sisa ni de sus hijos nadie se ocupaba,” se dice en el siguiente capítulo (111).
... Lo que Rizal satisfactoriamente muestra en su novela, por consiguiente, es la presencia de dos grupos antitéticos en la sociedad: los que se agruparon en torno a la mesa hablando del negocio o del gobierno y los que están aislados en todas parte, tratando de vivir en los márgenes.
... El primero es un grupo privilegiado porque está localizado en el centro donde la comida es tan interesante para ser el enfoque de algunas discusiones, por ejemplo, el tinola. El segundo grupo, por otro lado, está compuesto por la gente que existe en la periferia de la ciudad. Este grupo no puede participar en las conversaciones dentro del grupo privilegiado. Además, cuando intenta hablar, nadie les oye.
... En este ensayo voy a tratar de analizar el discurso del segundo grupo con la esperanza de que todos que leen la novela de Rizal puedan oír las voces de los personajes secundarios Sisa, Elías, Doña Victorina, Doña Consolación y Pilosopo Tasio ya que cuando hablan, creo que merecen la atención de todo el mundo.
... Además, planteo dos cuestiones importantes: ¿Por qué las voces del segundo grupo se consideran reprimidas? ¿Cuándo van a conseguir estas personas el derecho a hablar?
...Can the subaltern speak?” pregunta la teorista poscolonial Gayatri Chakravorty Spivak en su prominente ensayo del mismo título. En el ensayo la autora sostiene que el subalterno “is not just a classy word for oppressed, for Other, for somebody who's not getting a piece of the pie… [it is] everything that has limited or no access to the cultural imperialism” (De Kock 45).
... A través de esta definición Spivak subraya que hay un discurso autoritario que adopta la forma de un círculo; pero hay también otro círculo más grande que lo rodea. La línea que separa los dos sitios es gruesa y difícil de atravesar. Por lo demás, la gente en el exterior intenta entrar en el círculo interno pero no puede lograrlo porque nadie le hace caso. Esta vez, la valla se hace algún tipo de pared antisonora y la escena se desarrolla de tal modo que esta gente marginaria está gritando pero aún nadie la oye. Después de un tiempo, se cansa y completamente pierde su voz.

El canto de una loca

... Empezamos con Sisa, la madre de dos sacristanes jóvenes, Basilio y Crispín. Una noche, preparó una cena placentera para sus hijos. Cuando su marido llegó, come toda la comida. Sisa espera a sus hijos y empieza a preocuparse cuando ya hace demasiado tarde. Dentro de poco, Basilio llega llamando a la puerta frenéticamente. Algunos soldados le persiguen. Crispín, por otro lado, está detenido en la iglesia después de ser acusado de robar.
... Al día siguiente, Sisa, armada con una cesta llena de verduras y flores, fue a la iglesia para pedir a la cura que dejara a su Crispín en libertad. Ella, sin embargo, es ahuyentada y se marcha con las manos vacías. Lo que presenta este incidente es un encuentro entre un pobre indio y un fraile de la clase alta. Descubrimos que no sucede ninguna conversación; la idea es que entre una mujer como Sisa, de la clase baja, y un fraile, no podría realizarse ningún discurso. “Like a child being torn between two divorcing (or married) parents, the subaltern are silenced even when attempting to speak” (Maggio 9).
... Además, después de enloquecerse, Sisa, su vida esclavizada por las desgracias, pierde su capacidad de hablar y después deambulaba por las calles cantando en la lengua de sus ancestros. Sin embargo, como si nada se cambiara porque hasta su canto pareciera ser incomprensible (a excepción de Doña Consolación que reconoce la lengua tagala). Permanece fuera del discurso dominante por el hecho que su lenguaje no fuera el lenguaje del centro. A este problema, Maggio, en su análisis del ensayo de Spivak mencionado arriba, ofrece una solución: “the subaltern can speak, as long as they speak in a language that is already recognized by the dominant culture…” (19).

Elias, habla conmigo… ¡sálvame!

... Otro personaje interesante es Elías, un piloto de una familia rica. Estudia con los jesuitas y, antes de las numerosas desgracias que le sobrevienen, le parece el futuro inmejorable. Debilitado por la adversidad, el entonces animado Elías se pone triste, decidiendo vivir en soledad en las afueras del pueblo. El caso de este personaje muy misterioso habla de una pérdida de la voz causada por un cambio de una posición privilegiada a una condición lamentable, una pérdida del prestigio, una caída en desgracia.
... En la novela, Elías parece ser algún tipo de fugitivo que aparece en ocasiones y después desaparece pronto. En algunos momentos aparece con Ibarra a quien advierte de un peligro inminente. Sin embargo, Elías aun existe fuera del circulo interno. “His forte lies in concrete social investigation” pero parece ser un observador que solamente mira a la gente o desde lejos o detrás de paredes (San Juan 532).
... No obstante, el hecho de que puede comunicarse con Ibarra, una persona de la clase privilegiada, significa que no está totalmente callado. No es un mudo. Su voz se puede oír. Tal como escriben Devadas y Nicholls, “Speaking as a complete transaction is only possible on the contingency of the reception of the sent message” (Maggio 18). No obstante, sólo Ibarra puede comunicarse con él. Solamente este joven ilustrado puede escuchar sus planes y simpatiza con la triste historia de su vida. Quizás estos dos hombres puedan conversar el uno con el otro libremente porque ambos hablan el mismo idioma:
— Me habéis salvado la vida, dijo éste en tagalo comprendiendo el movimiento de Ibarra, os he pagado mi deuda á medias y no tenéis nada que agradecerme, antes al contrario. He venido para pediros un favor…
— ¡Hablad¡ contestó el joven en el mismo idioma sorprendido de la gravedad de aquel campesino. (185)
... Aun la manera en la que Rizal representa a Elías sirve para hacer hincapié en la idea de que el subalterno en la sociedad es vago y sigue siendo un enigma tanto para los que pertenecen a la clase alta en la sociedad exhibida por al autor como para todos nosotros que leemos la novela. Conocemos a su familia en el capítulo 50, pero casi siempre, la manera en la cual aparece y desaparece esporádicamente va siendo muy desconcertante. “Rizal never probes into his ratiocinative mechanism; everything is left to inference and deduction” (San Juan 531). Asimismo, tal como sugiere Spivak, “the subaltern remains an inaccessible blackness” (Moore-Gilbert 91).

Pilosopo Tasio, Tasio Loco

... Uno de los personajes más memorables en la novela es el que los aldeanos llaman “Pilosopo Tasio”. Bien educado por haber estudiado filosofía, se ve como un loco por los ciudadanos “por sus raros pensamientos y extraña manera de tratar á los hombres” (62). La posición de Tasio en el discurso es único porque, aunque algunas personas lo escuchan, se considera un lunático.
... Por lo tanto, Rizal, a través de Tasio, ha creado algún tipo de paradoja, un participante alienado que se explica usando dos situaciones. En primer lugar, Tasio puede comunicarse con los demás, tanto en español como en tagalo (un ejemplo es una conversación con Crispín y Basilio en la iglesia). En español mantiene una conversación con el gobernadorcillo sobre el tifón inminente. Después habla con Don Filipo, el teniente mayor, sobre el “hijo del difunto D. Rafael, que acaba de llegar de Europa” (64).
... Estas escenas exponen no solo su afición por predecir el futuro sino también su capacidad de ser consciente de lo que pasa en su alrededor. De un modo u otro, va siendo un espectador, observando a la gente que, más adelante, podría ser el tema de las discusiones. A la vez, él también está alienado ya que tiene una voz cuando habla con la gente y se ríen de él o lo insultan.
... Hacia el fin de la novela, el pobre Tasio se muere en su casa solo, sin ninguna persona que puede dar fe del hecho que el viejo hablaba mucho sobre el purgatorio o que escribía jeroglíficos, o que, en algún momento del pasado, dijo a Ibarra la importancia de “poner la primera piedra, sembrar… alentar á los otros que solo temen principiar” (142).
... Tal como Michel Foucault explica en su influyente ensayo “The Discourse on Language”, “it was through his words that one recognized the madness of the madman; they were neither heard nor remembered” (150). Asimismo, “whatever a madman said, it was taken for mere noise; he was credited with words only in a symbolic sense, in the theatre, in which he stepped forward, unarmed and reconciled, playing his role: that of a masked truth” (Ibíd).

Soy española, por favor…

... Ahora pasamos a dos mujeres interesantes, Doña Victorina y Doña Consolación, dos casos peculiares en los que los nativos, como pueden hablar en la lengua de la potencia colonial dominante, tienen una voz.
... A través de un inferior intento de hablar en la lengua de la clase privilegiada, Doña Victorina, armada con su opinión que suena mejor que los peninsulares, puede comunicarse con los frailes, los oficiales del gobierno, los compradores y otros miembros de la clase alta. Es obvio, por consiguiente, que el deseo de asociarse con el círculo interno involucra, ahora como antes, la lengua. El silencio exhibido por el subalterno es una síntoma del lenguaje dominante y para poder trascenderlo, hace falta hablar en el idioma dominante.
... Sin embargo, hay algunas personas que no pueden alcanzar el éxito como el de Doña Victorina. El resultado es algún tipo de confusión de las lenguas y más tarde la discapacidad de usar ninguna lengua adecuadamente.
e En el caso de Doña Consolación, en el capítulo 40, descubrimos el mal manejo de la lengua castellana de esta mujer. Mezclando la lengua europea con su lengua materna, tagalo, fuerza a Sisa a cantar: ¡Vamos, magcantar icau!” (216).
... Una de sus cualidades más prominentes es su tendencia a ignorar su lengua materna, a veces pareciendo como si no la supiera, a veces usándola de una manera muy mala. Doña Consolación muestra una situación en la que una persona manipula el idioma con la esperanza de que pertenezca a una clase privilegiada.
... Sin embargo, su marido predice que Doña Consolación algún día “perdería por completo el uso de la palabra” (218). Esto puede ser un ejemplo, una vez más, de la pérdida de la capacidad de hablar, totalmente causada por la incapacidad de usar una lengua correctamente. De hecho, el narrador de la historia cuenta, “cuando se casaron, ella entendía aún el tagalo y se hacía entender en español; ahora, en la época de nuestra narración, ya no hablaba ningún idioma” (Ibíd).
... Explicando el título de su ensayo, Spivak dice, “'the subaltern cannot speak' means that even when the subaltern makes an effort to death to speak, she is not to be heard, and speaking and hearing complete the speech act” (Landry and Maclean 292).
... No obstante, los personajes que he analizado en este ensayo nos demuestran que el derecho de hablar depende de dos cosas: la lengua que una persona usa y su posición en la sociedad.
... Hemos visto la importancia de la capacidad de hablar en la lengua dominante especialmente durante el escenario de la novela donde el lenguaje fue la línea que diferencia a la clase alta de los indios. Hemos observado también cómo las dos doñas, a través de su esfuerzo cómico para hablar en español, intentaban ser parte de la clase privilegiada.
... Hemos visto también que la lengua tiene el poder tanto de conectar a diferentes personas como de dividirlas. Además, hemos aprendido que la historia familiar de una persona afecta la manera en la cual su intento de hablar se acepta o se rechaza: “to identify a person is to specify his relation to the means of production, his class affiliation, thus making the person's existence intelligible to others. Who can know the mysteriously unique except the mystic, the parasitic eunuchs of intuition?” (San Juan 528).
... En fin, podríamos deducir de los personajes que hemos estudiado en este ensayo podemos deducir que el subalterno va siendo mudo siempre que la clase privilegiada siga siendo sorda, aun más así porque la clase alta no conoce al subalterno. En las palabras de Pilosopo Tasio en una conversación con Ibarra, “El pueblo no se queja porque no tiene voz, no se mueve porque está aletargado, y dice V. que no sufre, porque no ha vista lo que sangra su corazón” (139).
... Cuando la Revolución del 1898 dirigido por el Katipunan estalló dos años después de la muerte de Rizal, marcó el momento decisivo en la historia de Filipinas. Mostró que, teniendo en cuenta lo que dijo Tasio sobre la importancia de “poner la primera piedra”, los filipinos ya habían encontrado sus voces. Además, se habían dado cuenta de que ya no podían seguir existiendo afuera, que tenían que dirigir su propio país. Sisa, Elías, Pilosopo Tasio y José Rizal estarán sonriéndose desde sus tumbas.




Obras citadas:

De Kock, Leon. "Interview with Gayatri Chakravorty Spivak: New Nation Writers Conference in South Africa." ARIEL: A Review of International English Literature. 23(3) 1992: 29-47. <http://ariel.synergiesprairies.ca/ariel/index.php/ariel/article/viewFile/2505/2458>. 10 January 2011.

Foucault, Michel. “The Discourse on Language.” Critical Theory Since 1965. Eds. Hazard Adams and Leroy Searle. Tallahassee: Florida State University Press, 1986.

Maggio, J. 2007. “'Can The Subaltern Be Heard?'-A (Re) examination of Spivak.” Paper presented at the annual meeting of the Southern Political Science Association, Hotel InterContinental, New Orleans, Louisiana. <http://www.allacademic.com/meta/p143726_index.html>. 12 December 2010.

Moore-Gilbert, Bart. Postcolonial Theory. London: Verso, 1997.

Rizal, José. Noli me tangere. Manila: Comisión Nacional del Centenario de José Rizal, 1961.

San Juan, Epifanio, Jr. “Toward Rizal.” Himalay: Kalipunan ng mga Pag-aaral kay Rizal. Eds. Patricia Melendez-Cruz and Apolinario Bayani-Chua. Manila: CCP, 1991.

Spivak, Gayatri Chakravorty. “Can the Subaltern Speak?” Marxism and the Interpretation of Culture. Eds. Cary Nelson and Lawrence Grossberg. Chicago: University of Illinois Press, 1998.

---. “Subaltern Talk.” Interview. By Donna Landry and Gerald Maclean. Routledge October 29, 1993: 287-308.






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Tomo XV, no.2,
Verano 2011

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Director: Edmundo Farolán




En este número:

Editorial

Al conjuro
Manuel Bernabé

En voz alta
José Hernández Gavira

Invocación a Rizal

Fernando Ma. Guerrero

A José Rizal

Roberto Rico

El caso de José Rizal frente a los dominicos españoles

Guillermo Gómez Rivera

1.)
El héroe trágico de la “revolución”
en El filibusterismo de José Rizal

2.) Voces reprimidas y el discurso del subalterno
en Noli me tangere

Jad Monsod

1.) Razones para las traducciones
2.) El último adiós (en italiano)
Vasco Caini

La presencia inadvertida de España en Filipinas
Juan Hernández Hortigüela

RIZAL de Edmundo Farolán Romero
Jonas Kraeusel

RIZAL (Fragmento )por Edmundo Farolán
Traducida al alemán por
Marcel Behringer


BIBLIOTECA DE CRÍTICA LITERARIA FILIPINA
NÚMERO SEXTO


Publicaciones de la
«COMISIÓN NACIONAL DEL CENTENARIO DE
JOSÉ RIZAL (1961)
»
Isaac Donoso Jiménez

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