José Villanueva y Arévalo en Filipinas

Marcos Mayorga Noval

.(Marcos Mayorga Noval nació en Ceuta, España, el 14 de Abril de 1942. Es Comandante del Ejército retirado, Licenciado en Geografía e Historia y Máster en Nobiliaria, Heráldica y Genealogía. Ha publicado diversos artículos en diversas revistas especializadas. Colaborador de la revista “Boletín tricantino”, es autor de las obras “El Cabo Noval, en el Centenario de la Campaña de 1909” y “Van Drell. Vida y Obra”.)



El Excmo. e Ilmo. Sr. D. José de Villanueva y Arévalo, Ministro que fue del extinguido Consejo de Castilla del Supremo Tribunal de España e Indias, bajo los reinados de rey Fernando VII, de la Reina Gobernadora María Cristina e Isabel II, pasó un tercio de su vida ejerciendo su autoridad en las colonias españolas de las islas Filipinas, tras haber sido nombrado Alcalde Mayor de algunas de sus provincias, como Misamis ó Tondo .
....Nació en Cartagena de Indias, el 19 de septiembre de 1781, siendo bautizado en la Iglesia Catedral el 23 del mismo mes, con los nombres de Josef Francisco Xavier Antonio de las Mercedes. Fueron sus padres D. Pedro Tomas de Villanueva y Berrueco y Dª Juana Paula Arévalo y Vera, los cuales tuvieron once hijos, siendo el benjamín de la familia al que enviaron a cursar estudios superiores a la Península.
....Fueron sus Abuelos Paternos: D. Josef de Villanueva Bustillo, natural de Gordejuela, Encartación del Señorío de Vizcaya y Dª Toribia Berrueco Samaniego. Los abuelos maternos: el Mariscal de Campo Ingeniero Director de las Fortificaciones de la Plaza de Cartagena D. Antonio Arévalo y Esteban nacido Martín Muñoz, Ávila, hacia 1715 y Dª Maria Teresa de Vera y Gaviria, natural de Cartagena de Indias. Los primeros se dedicaron al comercio y se asentaron en Veracruz.
....Su linaje por vía de varón procede del lugar de Gordejuela, pueblo de Vizcaya de la comarca de las Encartaciones. De los Villanueva de Cartagena de Indias, Pedro Tomás de Villanueva y Berrueco Samaniego, nacido en esta ciudad, era hijo de Don José de Villanueva y Bustillo y de Doña Toribia, esta natural de la villa de Santa Cruz Mompox. Fue Don Pedro Alcalde Ordinario en 1787, Alguacil Mayor y Alcalde de Cartagena de Indias en 1799. En 1795, Secretario del santo Oficio de la Inquisición con entrada y ejercicio en el Secreto e individuo del comercio de Cartagena de Indias. Juana Paula, su madre, era natural también de Cartagena de Indias.
....Hijos de Pedro y Toribia y por tanto hermanos de José de Villanueva y Arévalo, de los que fue el menor de ellos fueron: 1.- Don Manuel Dionisio Josef Francisco Xavier de Villanueva y Arévalo, nacido en Cartagena de Indias el 18 de octubre de 1788, y bautizado en la Parroquia de la Catedral el 19 de octubre de 1788. 2.- Don Pedro José de Villanueva y Arévalo, nacido en Cartagena de Indias en 1789. Casado con Doña María Encarnación Polo y Rodriguez, natural de Villanueva y vecina de Cartagena; nacida en 1799. 3.- Don Juan Josef Francisco Javier Villanueva y Arévalo, nacido el 8 de julio de 1790, y bautizado en la Parroquia de la Catedral el 12 de Julio de 1790. 4.- Doña María Teresa Josefa Baviera Villanueva y Arévalo, nació en Cartagena de Indias el 10 de Junio de 1793. 5.- Don Toribio Josef Ciriaco Francisco Javier Villanueva y Arévalo, nacido en Cartagena de Indias el 18 de Junio de 1795 y bautizado en la Parroquia de la Catedral el 24 de Junio de 1795 6.- Don Antonio Villanueva y Arévalo, nacido en Cartagena. de Indias. 7.- Doña Dolores Villanueva y de Arévalo, nacida en Cartagena de Indias. 8.-Doña Teresa Villanueva y de Arévalo, nacido en Cartagena de Indias. 9.- Doña Francisca Javiera Villanueva y Arévalo, nacida en Cartagena de Indias. 10.- Don Sebastián José Javier Villanueva y Arévalo, nacido en Cartagena el 19 de Enero de 1799, y bautizado en la Parroquia de la Catedral el 25 de Enero de 1799.
....Aún haber pertenecido a los Villanueva, la torre palacio de Zubiete en Gordejuela, luce las armas de Palacios y Urtusuastegui, apellidos vinculados por parentesco directo. Entre los expertos en heráldica no hay un criterio unificado con respecto a las Armas que traían los Villanueva de Gordejuela. Los del Valle de Gordejuela, originarios de la casa de los de Oviedo, según Miguel de Salazar, traen por Armas: escudo partido. 1º.- En campo de azur, una banda, acompañada de cuatro panelas de plata puestas en faja, dos en jefe y dos en punta, y 2º.- En campo de gules, un castillo de plata, y a su puerta abierta un hombre armado, puesto de frente. Para G. Garraffa, en su obra “El Solar Vasco Navarro” T. VI: las Armas de Villanueva de Tierra Cixa y Gordejuela son: 1º y 4º de gules, con galgo de plata; 2º y 3º de oro con un pájaro en sable. Los de Vizcaya: de gules una villa murada de plata. Divisa Ave María.
....José de Villanueva y Arévalo, estudio abogacía en la Universidad de Alcalá, En Junio de 1804 era graduado Doctor en la Real Universidad de Alcalá de Henares. En 1807 tomaba razón de la validación hecha, como consta igualmente en este expediente. “ Por Carta de pago dada en 27 de Marzo último [..] consta haber recibido de Dn. José Villanueva y Arévalo Doctor en la facultad de Cánones por la Universidad de Alcalá Dos mil doscientos cinquenta mrvs [..] por habérsele concedido licencia para exercer la Abogacía en la forma ordinaria, y para que conste doy esta certificación en Madrid a catorce de Abril de 1807. Por Ocupación del Contador General. Firma: Manuel Alvarez Saleces. En el Libro de Actos y Grados y Posesiones de Cátedras de la Universidad de Alcalá, en los asientos correspondiente a la facultad de Cánones, al folio 100 figura en latín, su licenciatura en el Grado de Doctor.
....En 1808, se encontraba como Ministro del Crimen en la Real Audiencia de Cataluña con residencia en Barcelona, en los inicios de la invasión francesa. El general francés Duhesme, entraba en Barcelona el 13 de febrero de 1808 al mando de una División del ejército de Napoleón. Barcelona fue sometida y la situación de las instituciones oficiales y por ende la de la Audiencia se encontraron, a medida que pasaban los días, con mucha dificultades para cumplir con sus cometidos, debido a la presión a que eran sometidas.
....Duhesme tomaba el control total de la situación, produciendo entre la población una huida masiva, entre ella lo hicieron varias de las autoridades, siendo confiscados sus bienes por los franceses. José Villanueva decidido a quedarse en Barcelona junto a la de los demás autoridades que habían tomado esta postura, se enfrentó a la situación con gallardía. Habían sido convocado en la Audiencia catalana para tomar juramento de fidelidad a José Bonaparte.
....El primero que lo debía realizar el Capitán General, presidente de la Audiencia, Galcerán Villaba no asistió al acto, pero si se leyó su negativa que había enviado por escrito. De presente se negó al juramento José Villanueva. Ni que decir tiene que Dusheme no iba a quedarse satisfecho de como se había desarrollado aquella sesión. Dirigiéndose en francés a todos los que se habían negado a prestar el juramento, les dijo que se marchasen a sus casas, al mismo tiempo que les decía que quedaban depuestos en sus cargos y que estarían vigilados estrechamente por la policía al tratarse de personas sospechosas. Añadió finalmente que no podían salir de sus domicilios y que les hacía responsables de la tranquilidad pública.
....Se ordenó que Villanueva y sus compañeros fueran trasladados presos al castillo de Montjuich. A la una y media de la tarde, a pesar de sus reclamaciones, los diez magistrados que habían rechazado ser sometidos al yugo francés, Alvarez de Mendieta, Vaca de Guzmim, Marchamalo, Fernández de Córdoba, Beltrán, Lasauca, Dueñas y Castro, Ortiz y Galvez, José Villanueva y Arévalo, y Gutiérrez del Bustillo, con una fuerte vigilancias, fueron conducidos a presidio, junto al resto de autoridades detenidas; en el suelo pasquines con un dibujo de un corazón donde se leía “Viva Fernando VII. Conde de Barcelona y muera el pirata Napoleón”, revoloteaban por el suelo a su paso.
....Tan heroico ejemplo de fidelidad se “ ha manifestado en las palabras y expresiones que dirigían a los augustos presos, a pesar de las bayonetas francesas que los rodeaban, y que a su despecho debían oír, sin poder evitarlas, porque salían de las bocas calles, de las esquinas, tiendas , balcones y ventanas: Todo estaba atestado de gente que deseaban ver a estos verdaderos españoles: hasta los mismos enemigos lo han confesado pues, un oficial italiano que esta al servicio de los franceses al ver la majestuosa serenidad con que nuestros magistrados iban a Montjuich, ha dicho en la rambla: questo si che é gloria, questo si che e fideltá” .
....Para Villanueva iba a ser el comienzo de un calvario que iba a durar lago más de un año, llena de privaciones, entre Montjuish y la Ciudadela. Por ultimo fue deportado a Francia al castillo de Perpiñán, En Francia, con el fin de que les dejaran en libertad, aceptaron el juramento. No tenía otra finalidad que la de pasarse a las filas nacionales puesto que no tardó mucho tiempo en incorporarse, a los que luchaban contra los franceses.
....El año 1809, lo pasó encerrado en prisión cautivo de los franceses. En 1810, después de salir de prisión del castillo de Perpiñán donde estuvo hasta el 6 de marzo, llegaba con los demás magistrados liberados a Barcelona el 16 del mismo mes, donde se le siguió sometiendo a una estrecha vigilancia, a sabiendas que habían jurado en falso y por lo tanto carecía de autenticidad. Efectivamente poco tiempo después lograron todos ellos eludir la vigilancia y pasar a la zona libre. Parece ser que lo hicieron por mar, incorporándose a las fuerzas españolas en la lucha contra el francés.
....Poco tiempo después, Villanueva fue nombrado por la Junta Central miembro del Consejo y Tribunal Supremo de España e Indias, creado el 25 de junio de 1809. Consejo que duraría poco más de un año pues se disuelve el 21 de septiembre de 1810. En 1821, 21 de Junio, Villanueva fue elegido por al Rey para ocupar una vacante de Magistrado en propiedad en la Audiencia Territorial de Sevilla, a propuesta del Consejo de Estado. En 1832, siendo Decano en la Real Audiencia de Sevilla, en la Sala 1ª de lo Civil, el día 30 de octubre es nombrado Ministro del Consejo de Castilla. Contaba entonces 51 años de edad.
....“Núm. 132 Martes 30 de Octubre de 1832 GACETA DE MADRID Artículo de Oficio. El Rey nuestro Señor sale todos los días a paseo, adelantando sin interrupción en su restablecimiento. La Reina nuestra Señora y las augustas Infantas, igualmente que SS.AA.RR los Sernis. Sres. Infantes, siguen sin novedad en su importante salud. Reales decretos: Deseando Yo que el Consejo de Castilla, célebre otro tiempo en los fastos de la magistratura europea por su circunspección, rectitud y sabiduría, recobre todo su antiguo lustre y esplendor, y sea como en épocas de gloriosa memoria baluarte del trono español y apoyo firme del Estado; he venido, en uso de las facultades, que mi muy caro y amado Esposo me tiene conferidas, en restablecer la plaza tercera de fiscal, y nombro para ella al que lo es actualmente de la Real audiencia de Valencia, D. Francisco Redondo, reservándome para mas adelante reintegrar a dicho supremo tribunal en el pleno goce y posesión de todas sus atribuciones, según lo competen por las leyes y otras soberanas resoluciones: Asimismo nombro para ministros del propio Consejo a D. Josef Villanueva y Arévalo,oidor decano de la audiencia de Sevilla; a D. Andrés Subiza, decano de la Chancillería de Granada; a D. Josef Ayuso y Navarro, gobernador de la sala del crimen de la misma; y a D. Josef Martinez Sareta, alcalde de mi Real casa y corte: téndrase entendido en la Cámara para su cumplimiento. Esta rubricado de la Real mano: En palacio a 25 de Octubre de 1832. El gobernador del Consejo y Cámara de Castilla.”
....En 1833 durante la convalecencia de Fernando VII, hallándose enfermo de gravedad, partidarios del infante Carlos María Isidro, consiguieron que firmara un Decreto derogando la Pragmática Sanción, pero llegada la mejoría de su estado de salud se puso de nuevo en vigor, al firmar el Rey, en el palacio Real el 31 de diciembre de 1832, después de serle leído el decreto en su habitación. José Villanueva fue testigo de estos acontecimientos históricos. Transcribo la última parte de un documento. “Publicada en el mi Consejo pleno la precedente Real orden, acordó su cumplimiento y expedir esta mi Cédula: por la cual os mando á todos y á cada uno de vos en vuestros lugares, distritos y jurisdicciones, la veais, guardeis, cumplais, y ejecuteis, y hagais guardar, cumplir y ejecutar en todo y por todo, según y como en ella se contiene, sin contravenirla, permitir ni dar lugar á que tengas mas puntual y debida observancia, dareis las órdenes y providencias que convengan. Y encargo a los M.RR..Arzobispos [..] y Jueces eclesiásticos de estos mis Reinos que en la parte que les corresponda la observen como en ella se previene; que así es mi voluntad, y que al traslado impreso de esta mi Cédula, firmada por D. Manuel Abad mi Escribano de Cámara mas antiguo y de Gobierno del mi Consejo, se le de la misma fe y crédito que a su original. Dada en Palacio a cuatro de Enero de mil ochocientos treinta y tres. YO LA REINA. Yo Don José María Mon. [..] Javier Castaño. Don José Hevia y Noriega. Don José Ignacio de Llorens. Don Rafael Paz y Fuertes. Don José Villanueva y Arévalo.”
....Durante el gobierno de Martínez de la Rosa, el régimen que se establece con la promulgación del Estatuto Real, sancionado por la reina el 10 de Abril d 1834, acaba con el sentido que tenía el Consejo Real de Castilla, dentro del conjunto del Estado. La reina Gobernadora María Cristina, en nombre de su hija Isabel decretó poner fin al Consejo Real de Castilla, creando al tiempo el Tribunal Supremo de España e Indias, estableciendo sus plantillas y la división en Salas. Sus atribuciones eran exclusivamente de justicia y se establecía su composición: un Presidente, 15 ministros y tres fiscales. Se mandaba continuar los subalternos del Consejo Real de Castilla y el de Indias, hasta que se constituyese el Tribunal Supremo de España e Indias que le sustituyó. Por otra parte la Reina Gobernadora, el mismo día creará el Consejo Real de España e Indias únicamente como órgano consultivo de la Corona.
....Estos eran los nombres que con fecha de 20 de noviembre de este año de 1834, componían la plantilla del Tribunal Supremo de España e Indias: D. Vicente Cano Manuel, Presidente, Marqués de Piedrablanca, Decano. Los ministros relacionados por antigüedad: José Montemayor, Manuel Genaro de Villota, Teotimo Escudero, Conde de Villahermoso, Andrés Subira, José de Mier, José Villanueva y Arévalo, Francisco Redondo, José Martín de Arieta, Matías Herrero Prieto, Rafael Paz y Fuentes, José María Calatrava, José María Manescau, y Ramón Giraldo. Fiscales del Consejo: Francisco Estrambasaguas, Manuel Crespo y Juan Nepomuceno San Miguel. El secretario que figura es Antonio López de Salazar.
....En 1835, Villanueva tenía su domicilio en Madrid, cuando entra en vigor El Estatuto Real. Y como consecuencia “ 1º Queda suspendido desde luego el expresado Consejo Real de España Indias, con todas las oficinas y dependencias; y declaro cesantes con el sueldo que le corresponda por clasificación a los Ministros y demás empleados que se hallan sirviendo en él”. A Villanueva no le iba a afectar puesto que continuaba como magistrado en el Tribunal Supremo de España e Indias, aunque si como consejero real al quedar cesante.
....La llegada como Gobernador de las islas Filipinas de Narciso Clavería no conforme con la arbitrariedad que imperaba, trajo como consecuencia la entrada en vigor una rígida Justicia y fomento en las provincias. Con él se crearon los jueces letrados para todas ellas y desde ese momento puso fin al abuso de los jefes provinciales en lo que respecta al comercio. Además estos alcaldes legos y gobernadores remitían desde sus departamentos a Manila los expedientes civiles y criminales que formaban, haciendo que su tramitación se eternizara y que en muchas ocasiones se perdiesen los papeles en el mar durante las idas y venidas. Por otra parte el fomento era muy reducido exclusivo del jefe de la provincia que no permitía ninguna clase de competencias.
....Clavería entendió que algunos jefes no podían administrar bien su provincia debido a su extensión territorial o insular y las dificultades que tenían a la hora de visitarlas con frecuencia, de ahí los cambios y divisiones territoriales, creando provincias nuevas y comandancias militares. Del mismo modo la elección de pedáneos o gobernadorcillos de los pueblos para poner fin a los abusos. Se efectuaron numerosas reducciones de aborígenes moros, recurriendo a la fuerza en algunas ocasiones o por medios pacíficos, en otras, como fue el caso del buen hacer del Alcalde mayor y gobernador de la Provincia de Misamis.
....En consecuencia de las disposiciones de Clavería fue llamado a ocupar este puesto en la administración D, José Villanueva y Arévalo. Estando residiendo en Madrid, como miembro del Tribunal Supremo, en 1848, a los 67 años, recibió la orden de trasladarse a las Islas Filipinas, arribando en aquellas posiblemente en el año de 1848, pues aparece en La Guía de Forasteros de estas posesiones españolas, tomando la responsabilidad de Alcalde Mayor y Gobernador de la provincia de Misamis en Mindanao, una de las 32 en que estaba dividido el Archipielago, al año siguiente, como “Alcalde mayor tenía a sus órdenes una Compañía local de Infantería y algunas pequeñas embarcaciones de corso, que se entretienen por los mismos pueblos, cuyos vecinos las tripulaban para perseguir a los piratas cuando se presentaban.”
....El mismo año de su llegada a las islas Filipinas José Villanueva se incorporó a la sección Comercio de la Real Sociedad Económica de Filipinas, creada en 27 de agosto de 1780. La administración de Justicia en primera instancia la regulaba el Gobernador General de las mismas D. Narciso Clavería por decreto de 23 de septiembre de 1844 y las antiguas Alcaldías pasaban a clasificarse en tres categorías: de entrada, de ascenso, y de término. Y solamente podían servirlas personas que tuvieran la cualidad de letrado. Dependían del Tribunal Superior que tenía la denominación y facultades de Audiencia y Cancillería Real con residencia en Manila. Villanueva tomo posesión de su cargo como Alcalde Mayor de entrada.
....En el cargo ejerció al mismo tiempo las funciones ejecutivas y judiciales y gestionaba el cobro de impuestos. El tribunal provincial lo formaba el Alcalde mayor, un asesor, abogado, y un notario. A su llegada la Filipinas, los piratas musulmanes - malayos campeaban por sus respetos en todas las islas del archipiélago y por tanto en la de Mindanao.
....Su residencia se encontraba en la capital, es decir el pueblo de Misamis, en esta población residía también un cura y un gobernadorcillo. Levantado sobre una lengua de tierra en la ensenada de Pangue, tenía un anejo llamado Luculan. La administración espiritual estaba a cargo de los P.P. Recoletos desde 1769. En esta capital se encontraba también la Comandancia y guarnición militar de la Provincia. La constituían unas 700 casas con una iglesia parroquial de buena fábrica, bajo la advocación de la concepción de Nuestra Señora. Hoy esta ciudad es conocida con el nombre de Ozamiz.
....Se encontró gobernando un mundo diferente al que había dejado en Europa. El estado en que se encontró D. José Villanueva en el momento de su llegada a esta provincia del Norte de Mindanao, se correspondía con una población diseminada en bastantes pueblos situados entre bosques vírgenes. Los habitantes mostraban amigos de los españoles con los que cambiaban artículos, sin embargo su enemistad era con los moros piratas, de suerte que venían a ser en lo interior nuestras avanzadas contra el enemigo común los malayos. Los moros malayos asaltaban las costas sistemáticamente para llevarse a los moradores de sus poblados que hacían cautivos, al mismo tiempo que robaban y hacían destrucciones por doquier.
....Mucho antes de la llegada de José Villanueva, en 1833, con motivo de llevar a cabo una serie de reformas en el presidio de Zamboanga en la isla de Mindanao, se expuso al Gobierno de España la importancia de que toda la costa de esta isla estuviese cubierta con fuertes y buques de la Marina provincial e invadir poco a poco el terreno que ocupaban los moros entre Misamis y Zambogaaga que en parte nos pertenecía. Una vez enterada S.M., la reina Gobernadora hizo llegar al corregidor de Misamis, a la sazón D. N. Lopez de Ballesteros instrucciones para llevar a cabo aquellos planes.
....Con tal motivo se nombró una comisión que presentara un informe para ver el estado de la situación, cuyo resultado dio a conocer que el principal objetivo era que la bahía de Sindangan era donde se debía concentrar el esfuerzo principal, ya que las tierras que confinaban con las dos provincias eran el granero de los piratas.
....Con el fallecimiento del corregidor de Misamis, Ballesteros, aquellos planes quedaron en un compás de espera; Villanueva “deseando cumplir lo que se mando a su antecesor” presentaba un primer paso con el fin de que se resolviese de por sí, “ por estar enlazado con lo que S.M., tiene mandado anteriormente”
....Villanueva nuevo Gobernador de Misamis había puesto en antecedentes a Don Narciso Clavería que estaban realizando ciertas gestiones con habitantes de algunos pueblos que deseaban integrarse bajo la soberanía española, de los llamados monteses en Mindanao: Se trataba de indios por lo regular idólatras y por tanto más fáciles de reducir al cristianismo que los moros a quienes estos indios aborrecían por las tropelías que realizaban contra ellos. Varias tribus le habían propuesto que anualmente se les nombrara ministros de justicia de entre sus dattos o caciques, a ejemplo de los pueblos reducidos cristianos y ponerse bajo la protección de nuestras leyes. Solamente pedían a cambio que se les librase de pagar polos y servicios personales. Se trataba de tribus de monteses que habitaban los sitios de Piao, Dicayo, Aluvan, Layahuan, Labo y Sicapa que querían vivir bajo la “protección de nuestras leyes y observar el mismo régimen de policía”. Casualmente estaban situados en una región donde los piratas malayos mahometanos se empleaban con mucha frecuencia, cerca de la costa septentrional del N.E. de la isla de Mindanao.
....El proyecto de Villanueva ciertamente innovador, fue bien recibido por las principales autoridades del Gobierno de España, sin embargo había algunos aspectos de dudosa resolución dados que le hecho de pedir que se les eximiera de tributos, estaba en contradicción con la norma general y constituían, al parecer una discriminación con los demás pueblos que estaban bajo la corona española. Las ordenanzas de buen gobierno concedían estas exenciones de tributos a los que nuevamente se incorporaban al dominio de S.M., pero los pagaban sus hijos cuando llegaban a la edad competente y permitían que estos hijos fueran bautizados. Cuando se hace un nuevo establecimiento y se llevan a él nuevos pobladores se concede la exención de tributos por los años que por lo general podían prolongarse, de ahí que el fiscal del Supremo Tribunal de Justicia D. Francisco Entrambasaguas, recavara datos de la Real Hacienda, con el fin de que resolviera el único escollo que se oponía a los planes de Villanueva.
....Concertado que la propuesta era muy positiva para la integración de aquellos pueblos y salvado el último inconveniente en el que aquellos pueblos recomendados por el nuevo Gobernado y Alcalde mayor, quedarían exentos de los tributos a que se hacía alusión, aunque de una forma temporal siempre y cuando tenían que satisfacer los derivados de los trabajos de mantenimientos de las obras que se hicieran para en los nuevos poblados y no los relativos al común provincial,se presentó la propuesta a examen de la Secretaría de Estado y del Despacho de marina de Comercio y Gobernación de Ulramar, que a su vez presentó para su aprobación a la reina Regente S.M., la reina María Cristina, que a través del capitán General felicitaba a D. José de Villanueva.
....“Al Gobernador capitán General de Filipinas. Madrid 25 de Octubre de 1838. Enterada S.M., la Reina Gobernadora de la carta de V:E de 1º de febrero del presente año nº 19 en que da cuenta de que varios tribus de monteses en la provincia de Misamis le manifestaron por conducto del Corregidor de la misma el deseo que tienen de que se les nombren anualmente ministros de justicia de entre sus dattos o caciques a ejemplo de las reducciones cristianas y de vivir asimismo bajo l protección de nuestras leyes, pero a condición de no pagar tributos ni ser gravados con polos y servicios personales y convencida S.M., de que la propuesta que hacen las referidas tribus debe reputarse como de interés general porque con ella se disminuyen los que pudieran ser enemigos y se aumentan los defensores y aun los medios materiales que han de emplearse en su caso para rechazar con provecho y escarmiento las continuas incursiones que hacen en los pueblos indefensos los bárbaros piratas, causando mil vejaciones a los súbditos de España, se ha venido resolver que con arreglo a la Ley 3ª Título 5º Libro 6º de la Recopilación de Indias se halla V:E., autorizado para conceder a dichas tribus cuanto solicitan procurando edifiquen poblaciones y hagan baluartes para su propia defensa y dándoles aal propio tiempo Ministros de justicia y policías de entre sus principales como se nombran en los demás pueblos civilizados de ese país. De Real orden lo comunico a V.E., para su conocimiento y efectos correspondientes, debiendo V.E., asimismo manifestar al Corregidor de Miasamis que S.M., ha visto con aprecio el celo que ha manifestado en esta ocasión por el mejor servicio. Dios guarde.”
....La aparición de los buques de vapor, supuso un nuevo impulso a la lucha contra la piratería que practicaban los malayos mahometanos en las Filipinas. En 1848 el capitán General y Gobernador de las islas, desde julio de 1844, D. Narciso Clavería y Zaldúa emprendió una campaña contra ellos y una expedición en fuerza a bordo de tres buques: el Reina de Castilla, el Magallenes y el Cano, dirigiéndose hacia los núcleos de resistencia que se encontraban en los fuertes de Balanguingui, Sipac, Sungap y Bucotingol, asestándoles un duro golpe a lo largo de la segunda quincena de febrero, logra destruir el hasta aquellos momentos, su poder y hegemonía.
....Fue precisamente la consecuencia de aquella derrota que hizo a Clavería dictar una serie de normas y disposiciones, promoviendo poner en marcha una serie de reformas en la provincias y la reducción de tribus independientes. Cumpliendo con celo ejemplar Villanueva lo decretado por Calvería redujo a vivir en poblado a algunos de los monteses de los distritos contiguos a su provincia, fomentando las relaciones de los restantes con los cristianos. Llevó a cabo elecciones de gobernadorcillos y ministros de justicia, en 1847. Bajo su Alcaldía se formaron nuevos pueblos en Misamis, cuyo numero de casas y otros edificios ascendía a 1467, según consta en oficio de 1º de diciembre de 1849, aunque no se puede enumerar la gente por lo cual no aparece en el estado de la población de 1850 si bien se advierte “para la debida claridad que están incluidos en la población de esta provincia 23.2312 Infieles que con el título de nuevos reducidos se anotan por aquel Gefe en otro Estado de igual fecha.”
....Los gobernadorcillos tenía bajo su autoridad tenientes y alguaciles de justicia cuyo número variaba de unos poblados a otros que tenían y con la responsabilidad de varias comisiones, entre ellas la judicatura de sementeras,las de palmas y la de policía. Tenían los gobernadorcillos todo el cargo municipal propio de la autoridad que les confería su nombramiento, con especial obligación de auxiliar a su Cura párroco en todo lo relativo al culto y observación de los preceptos religiosos. Conocían de las causas civiles hasta el valor de dos taeles de oro ó de 44 pesos; procedían en los casos criminales a la formación de sumaria con la cual daba cuenta al jefe de la provincia.
....El acto de nombramiento tenía lugar en las casas comunales, escuelas o lugar habilitado al acto, pero nunca en las casas particulares de los nativos. Presidía el Alcalde mayor de la provincia con asistencia del Párroco del pueblo respectivo, cuando el Gefe no podía asistir delegaba en el que designara de la Alcaldía o en un español que considerara. Con fecha de 15 de agosto de 1850, daba parte el Alcalde Mayor de entrada D. José Villanueva y Arévalo de que una vez acometida la reducción, haber hecho entrega de “la bandera al gobernadorcillo y demás autoridades tribales del valle de Dagundajalon, donde habían formado los nuevos pueblos” , auxiliado con toda probabilidad de fray Francisco Jiménez de San Fermín, a la sazón Párroco de Misamis.
....A pesar de ello, estas medidas no tuvieron la trascendencia que cabía esperarse; en 1950 los musulmanes malayos volvieron a cometer troperías en la provincia de su gobierno, Misamis. Atacaron las costas e isla de Camiguin, haciendo gran número de cautivos, mientras a los ancianos, mujeres, niños y heridos se les asesinaba, ya que iban en busca de gente joven y fuerte que les sirviera como remeros en sus barcos piratas.
....Volvían los tiempos en los que los piratas malayos actuaban con mayor virulencia, si cabe, o mejor dicho seguían echándose a la mar desde sus bases de operaciones, en sus frágiles, ligeras y veloces embarcaciones, hechas a base de troncos de gruesos árboles que ahuecaban y manejaban varios remeros que con suma destreza burlaban a la marina sutil española que con sus lachas cañoneras, a veces se veían impotentes para reducirlos; cuando llegaban a las costas penetraban entre los manglares y se perdían entre ellos, apoyándose en la oscuridad de la noche, para llevar a cabo sus ataques por sorpresa a las poblaciones que eran saqueadas y diezmadas Su botín principal eran los cautivos que se llevaba con el fin de comerciar con ellos, venderlos como esclavos o con el objeto de ofrecer en sacrificio a sus dioses. Los dattos atacaban en grupo, haciéndose acompañar de sus sácopes y esclavos y vez efectuados los saqueos y repartirse los que habían cogido cautivos, se disolvían.
....La isla de Basilao, era una de aquellas bases en tiempos de Villanueva, Este en los primeros meses de 1852, enviaba una comunicación al Gobernador en funciones de las Islas Filipinas de que se había infringido a “una orda de infieles no reducidos y a algunos malhechores que ejercían toda clase de excesos en las poblaciones sometidas a nuestro Dominio”. De estos hechos sucedidos en su provincia estaba al tanto por los informes que le enviaba el Subteniente honorario de la Marina sutil, esto es compuesta por una flota de lanchas cañoneras que aunque rápidas, eran incapaces de abatir la de los moros, sobre todo cuando entraban en las costas a través de los manglares, Don Matias Neri, y por las noticias que le trasladaba uno de los gobernadorcillos del pueblo de Tagoloan, llamado Cahito Abajo Eugenio. Los habitantes de él habían salido “a proteger a los reducidos de Alanib contra los de Malupali” hallándose “a nueve horas de la Cabecera de que reunidos los rebeldes en mas de trescientos a loas ordenes del datto Mansiquíabo se habían fortificado entre los nuevos pueblos de Dumalanguing y Calasnugay” pretendiendo desde su posición a estas y otras de la nuevas poblaciones que D. José de Villanueva había gestionado, por este temor a ser atacados por los malayos musulmanes muchos de los pobladores reducidos habían solicitado tal ayuda.
....En vista de tal estado de cosas, se ordenó que toda la tropa disponible, así como todos los paisanos que estuviesen en posesión de armas se incorporara al contingente, así lo hicieron estos poniéndose bajo el mando del gobernadorcillo Alejo Abajo y todos bajo las de D. Anselmo Gómez Pastrano diesen un severo escarmiento a Mansiquiabo y sus secuaces. De esta manera se protegía a los pueblos reducidos, para pasar después a los pueblos de Santa Isabel y Manis para castigar a los moros de Malupali.
....El capitán Pastrano cumpliendo la orden emanada del Gobernador, emprendió su marcha en la tarde del 6 de septiembre al mando de veinte y seis individuos de tropa y diez paisanos que se habían ofrecido voluntarios. En el pueblo de Calanarán se incorporó el resto de la fuerza de paisanos y tras haber adquirido en Dumalanguing noticias de la situación del enemigo y del refuerzo que estaba esperando con el fin de interceptar nuestro su avance, inició al amanecer del día nueve el movimiento siendo acompañado por el Maestre de campo Don Sarao y algunos de los que llevaba bajo su mando que se le habían presentado voluntario, aunque al poco tuvo que detenerse debido a la frondosidad y lo escabroso del terreno y tener la fatalidad el Maestre de caer enfermo que tuvo que regresar a su pueblo.
....Ocurrió que cuando habían hecho un alto para el descanso, se vieron sorprendidos por los gritos que provenían del enemigo, comprobando que se aprestaban a su defensa, por uno de los flancos fortificados y cubriendo los otros por unos doscientos hombres en la cumbre de una montaña como en dirección a nuestras fuerzas. El Capitán Pastrano dio la orden de atacar y después de una hora de tenaz resistencia, recibiendo el lanzamiento de multitud de piedras, flechas y lanzas se llegó al cuerpo a cuerpo lograban desalojar a los moros de sus posiciones y hacerle huir a través del monte causando muchas bajas entre muertos y heridos, continuando la persecución hasta que se les perdió de vista.
....Una vez repuestos nuestras tropas continuaron avanzando hacia el otro lugar donde se había fortificado el resto de los rebeldes; dispuesto a atacarlos, pero estos que acababan de sufrir la derrota, abandonaron antes de que llegara Pastrano y sus hombres, que se apoderaron de la fortaleza, que incendiaron después de recoger algunas flechas que habían abandonado.
....Al mismo tiempo que ocurrían estos hechos, el paisano Roberto Fabiniao Ignacio que se encontraba en el pueblo de Manib cuidando a los reducidos batió a los de Malupali causándoles varios muertos y poniendo en fuga al resto, evitando que Pastrano interviniera.
....José de Villanueva conseguía así como Gobernador y Alcalde mayor de Misamis, restablecer la tranquilidad entre los nuevos reducidos y recomendaba, a once individuos de tropa y paisanos que se habían distinguido en particular en estas operaciones y a los demás que se habían distinguido por su comportamiento y decisión, una propuesta de Gracias, a través del Gobernador de Filipinas, a S,M. La Reina. A los demás de la clase de paisanos que habían participado les otorgó un escudo con el siguiente lema: “Al patriotismo en Misamis. 9 de Septiembre de 1851”. En 8 de Abril de 1852, era firmada y aprobada en el Ministerio de Guerra, en Madrid la propuesta de D. Jose de Villanueva: Relación de las Gracias que S.M.
....Perteneció Villanueva, desde el mismo momento de su llegada a Mindanao a la Sociedad Económica de Amigos del País, ejerciendo de corresponsal en la sección Comercio en esta provincia de Misamis. En 1852 se encuentra bajo la autoridad del nuevo Capitán General de las Islas D. Antonio de Urbztondo, Marqúes de la Solana. Continua como Alcalde Mayor de entrada. Secretario Honorario de S.M. Contaba su provincia con la asistencia religiosa a cargo de ocho sacerdotes. Seguía como corresponsal de la Real Sociedad Económica de Amigos del País.
....En 1854, durante bajo el mandato del Gobernador D. Manuel Crespo, Marqués de Nov aliches, por imperativo de edad y haber cumplido su mandato, es relevado en la Alcaldía de Misamis, por D. Francisco Hidalgo y Caballero comisionado al efecto, pasando a ser Alcalde Mayor de entrada en posesión, de la Provincia de Tondo. En 1855 se encuentra residiendo en la capital, Manila y es corresponsal en la Sección Comercio de la Sociedad Económica de Amigos del País, disfrutando la secretaría honorífica de la Reina. En 1856 se encuentra ocupando el puesto de Alcalde de entrada 3º de la provincia de Tondo, y es nombrado socio numerario de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, Sección Comercio con el tratamiento de Sr. D.
....En 1857, bajo el mandato del Gobernador de la islas, Don Fernando de Norzagaray, se encuentra disfrutando los Honores de Secretario de S.M. Alcalde Mayor de la 3ª Alcaldía, estando en posesión del destino desde el 18 de febrero de 1856. En Manila había tres Alcaldías Mayores, todas de término. En 1859, Isabel II le concede el ingreso en la Real Orden de Carlos III.
....Entre 1860 y 1864, cuando gobernaba en las Islas Filipinas Don Juan de Herrera Dávila, se encontraba residiendo en La Habana como corresponsal en la Sección Comercio, de la Real Sociedad Económica de Amigos del País. Contaba en esta última fecha, 83 años.
....No hay datos para afirmar o negar que regresara a España, su rastro se pierde en La Habana. Analizando los libros sacramentales de La Habana, pese a haber encontrado el nombre de Dolores Villanueva, posiblemente una de las hijas de D. José Villanueva, fallecida entre 1858 y 1863, pero él no figuraba.


Rafael Feduchi, a mediados del siglo XIX
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Tomo XIV, no.4,
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Memorias y nostalgia:
“Mi Retiro” por José Rizal

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El juego de gallos en
Nueva España y Filipinas
Juan Hernández Horitgüela


José Villanueva y Arévalo
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La hispanización y la identidad hispana en Filipinas
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